Jazz: La música preferida por los tiburones

Lejos de ser las máquinas asesinas que Hollywood ha logrado crear en  muestro imaginario, una nueva investigación del Macquarie University Fish Lab ha demostrado que los tiburones son mucho más sofisticados de lo que mucha gente piensa.

Los investigadores entrenaron a tiburones bebés de Port Jackson para asociar la música con una recompensa de alimentos. Específicamente, los tiburones aprendieron a ir a una estación de alimentación para disfrutar de un sabroso manjar al ritmo sincopado del jazz.

“El sonido es realmente importante para los animales acuáticos, viaja bien bajo el agua y los peces lo utilizan para encontrar comida, escondites e incluso para comunicarse”, dijo la autora principal, Catarina Vila-Pouca, del Departamento de Ciencias Biológicas.

Informes anecdóticos han sugerido que los tiburones pueden aprender a asociar los sonidos de los motores de los barcos con los alimentos, por ejemplo, como parte de las actividades de buceo en jaulas de tiburones. El estudio publicado esta semana en Animal Cognition proporciona evidencia de que los tiburones pueden aprender la asociación de manera relativamente rápida.

El profesor asociado Culum Brown del Departamento de Ciencias Biológicas y el líder de el Fish Lab dijo que los tiburones batallaban cuando se trataba de diferenciar entre el jazz y la música clásica.

“Era obvio que los tiburones sabían que tenían que hacer algo cuando se tocaba la música clásica, pero no podían darse cuenta de que tenían que ir a un lugar diferente”, dijo el profesor Brown.

“La tarea es más difícil de lo que parece, porque los tiburones tenían que aprender que diferentes lugares estaban asociados con un género particular de música, que luego se combinaba con una recompensa de comida. Tal vez con más entrenamiento lo habrían descifrado”.

Vila-Pouca dijo que la investigación de el Fish Lab espera revelar algunas de las fascinantes habilidades de aprendizaje de los tiburones: “Generalmente subestimamos a los tiburones cuando se trata de habilidades de aprendizaje: la mayoría de las personas los ven como animales instintivos y descerebrados”.

“Sin embargo, tienen cerebros realmente grandes y obviamente son mucho más inteligentes de lo que consideramos. Obtener una mejor comprensión de esto ayudará a hacer crecer la opinión pública positiva de los tiburones y puede cambiar la voluntad pública y política hacia su conservación”.

Con información de Animal Cognition y Phys.org |  Selección, traducción y edición del Colectivo Alterius.


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