El funcionario homófobo de Guanajuato está a punto de decirle adiós a su trabajo

Parece que Rito Padilla García, encargado del registro civil en la ciudad de Guanajuato capital le sacó la vuelta a las decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación o más bien dicho, aplicó la de el miedo no anda en burro.

Advirtió que dejará su cargo siempre y cuando lo obligue un tribunal federal o las próximas reformas a la constitución local, de concretarse la adopción entre parejas homosexuales el servidor público se deslindara de sus acciones.

Lo raro es que él mismo ofició la primera boda gay en dicha ciudad, pero hoy ya no quiere saber más del tema.

Leemos en Animal Político:

“No estoy a favor de la adopción de niños porque los niños tienen derechos superiores y están violentándose acuerdos internacionales, están violentando muchísimos derechos de los niños. ¿Qué futuro les depara?”

“Estoy a favor de toda la diversidad sexual, pero no en la adopción de niños porque se tienen que cuidar sus derechos fundamentales y no deben estar protegidos por dos personas del mismo sexo, mantengo mi postura de renunciar si una autoridad me obliga a que lleve a cabo eso”

Entonces el señor Padilla cree en los derechos humanos y la felicidad de las personas, pero a medias. Con límites pues. En su forma de pensar, todos pueden casarse pero  ¡hey, no todos tienen el derecho a ser padres por medio de la adopción!.

Para la mala fortuna de Padilla, hace apenas unas semanas quedó el precedente de que la SCJN invalidó el artículo diecinueve de la Ley Regulatoria en Sociedades Civiles de Convivencia del Estado de Campeche en el que se prohibía que las parejas homosexuales adoptarán.

Por consecuencia, es muy probable que Padilla, si llegara a cumplir su promesa, ya tenga más de un pie fuera de su puesto a causa de la promesa que ha hecho junto a sus declaraciones de homofobia.

Guanajuato capital tiene como alcalde a Luis Fernando Gutiérrez Márquez, de extracción priísta.

Vía Animal Político

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