El matrimonio infantil ya es una realidad en el código penal de Afganistán, y su silencio puede ser interpretado como “consentimiento”

Desde la llegada del Talibán al poder en Afganistán en 2021, las mujeres afganas sufren la crisis de derechos de las mujeres más grave del mundo. A partir del 15 de mayo de 2026, el líder supremo de los talibanes, Hebatulá Ajundzada, oficializó un reglamento que elimina la edad mínima fija para casarse en el caso de las niñas, legalizando el matrimonio infantil, una práctica persistente en Afganistán. 

El Gobierno talibán de Afganistán ha promulgado una nueva normativa de derecho familiar, titulada Principios de separación entre cónyuges. El texto consta de 31 artículos, en los cuales se abordan cuestiones como la desaparición del marido, la apostasía, acusaciones de adulterio, las relaciones de lactancia y el matrimonio infantil.

El matrimonio infantil ha sido una práctica común en el país, especialmente en zonas rurales, afectando al 28% de las mujeres antes de la toma del poder en 2021. Solo que hasta el momento que se anunció la noticia, el marco legal establecía que las edades mínimas para casarse era de 16 años en el caso de las niñas, y 18 en el caso de los niños, con excepciones bajo autorización familiar o judicial. 

La ley establece lo siguiente: 

    • Eliminación de la edad mínima: La capacidad matrimonial ahora se vincula directamente con el inicio de la pubertad.
    • Los matrimonios entre menores tienen que ser “socialmente compatibles”: Se establece que los matrimonios entre menores son válidos, siempre y cuando se consideren compatibles, lo cual se define por la igualdad en linaje, origen familiar, religión y edad. 
  • El silencio como consentimiento: De acuerdo con el artículo 7, se estipula que el silencio de una niña virgen que ha alcanzado la pubertad ante una propuesta de matrimonio se interpretará automáticamente como consentimiento. En contraste, el silencio de un hombre o de una mujer que ya ha estado casada anteriormente no es aceptada.
  • Restricciones para la anulación y divorcio: Las menores solo pueden solicitar la anulación del matrimonio una vez alcanzada la pubertad y únicamente mediante una orden judicial

El matrimonio infantil se da por numerosas razones, pero con el anuncio de esta modificación en la ley, amenaza con duplicar las cifras ya existentes. Con un 97% de los hogares bajo el umbral de pobreza, las familias se ven obligadas a vender a sus hijas para reducir gastos, pagar deudas o simplemente sobrevivir. Incluso se han reportado casos de bebés recién nacidos prometidos en matrimonio por dinero.

Por otro lado, el cierre de escuelas secundarias para niñas mayores de 12 años elimina la principal alternativa al matrimonio. Sin acceso al estudio, los padres ven el matrimonio como la única opción de seguridad o supervivencia para sus hijas.

Además, prácticas como el Badal (intercambio de mujeres entre familias) y el Baad (entrega de niñas para compensar crímenes o deudas) siguen vigentes en varias regiones. 

Como consecuencia, muchas niñas se enfrentan a una vida llena de restricciones, invisibilización y violencia. Hasta el momento, Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo: las niñas de entre 15 y 19 años tienen el doble de probabilidades de morir por complicaciones del embarazo y parto que las mujeres adultas. Además, la mayoría suele sufrir abuso doméstico, sexual y explotación, a menudo tratadas como esclavas o sirvientas.

La desesperación ante matrimonios forzados ha llevado a niveles alarmantes de depresión y prácticas extremas como quemarse vivas como única vía de escape del entorno abusivo.

Hasta el momento, la Unión Europea ha invitado a una delegación talibán para una reunión en junio de 2026, encabezada por el portavoz del Ministerio de Exteriores, Abdul Qahar Balkhi.

 

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