Los cuidados ya son ley: Aprueban Ley del Sistema de Cuidados en la Ciudad de México
Con 64 votos a favor, cero en contra y ninguna abstención, el Congreso de la Ciudad de México aprobó una iniciativa que busca garantizar que todas las personas tengan derecho a cuidar, a ser cuidadas y al autocuidado, sin que estas responsabilidades sigan recayendo en las mujeres.
¿Qué dice la Ley de Cuidados?
La iniciativa, presentada por las comisiones unidas de Inclusión, Bienestar Social y Exigibilidad de los Derechos Sociales y de Igualdad de Género, tiene como fin principal redistribuir las tareas domésticas y de asistencia, las cuales históricamente han recaído de manera desproporcionada sobre las mujeres, promoviendo ahora una corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad.
También establece que el cuidado es un derecho humano universal, progresivo e indivisible. Para garantizarlo, establece diversas estrategias:
- Visibilizar el trabajo de cuidados y su aportación económica, estimado en un 12% del PIB
- Redistribuir: Promover la corresponsabilidad para que la carga de trabajo no recaiga solo en las mujeres, sino que se comparta entre el Estado, las familias, el sector privado y las comunidades
- Reducir: Disminuir el tiempo y esfuerzo que las personas dedican a estas tareas mediante infraestructura y servicios
- Revalorar: Otorgar una retribución económica y social justa, tanto al trabajo de cuidados remunerado como al no remunerado
Además, la ley mandata la creación y fortalecimiento de diversos servicios gratuitos y accesibles como Centros de Cuidado Infantil (CECUI), Casa de Día dirigido para personas mayores, Centros de Rehabilitación para personas con discapacidad y Servicios Comunitarios, incluyendo lavanderías y comedores públicos.
De igual manera, busca otorgar derechos específicos a quienes realizan el trabajo de cuidado desde la profesionalización, el derecho al descanso y apoyo económico, del cual se prevé que se otorgue de manera progresiva.
¿Cómo beneficia la Ley del Sistema de Cuidados a las mujeres?
La ley busca beneficiar a las mujeres de manera integral al transformar la forma en la que vemos los cuidados.
En primera instancia, busca cerrar la desigualdad financiera generada por los cuidados, permitiendo que las mujeres no tengan que renunciar al estudio o una carrera profesional para realizar estas tareas. Por otro lado, también se establecen mecanismos para que las cuidadoras que deseen integrarse o reinsertarse al mercado de trabajo cuenten con apoyos específicos, capacitación e intermediación laboral. Finalmente, se impulsan acuerdos con el sector privado para promover esquemas de trabajo a distancia, jornadas reducidas y licencias que permitan equilibrar la vida laboral con la personal.
De igual manera, la Secretaría de las Mujeres instalará espacios de atención dentro de los centros de cuidado para brindar asesoría psicológica, jurídica y económica.
Aunque esto representa un avance histórico, colectivas y organizaciones advierten que el verdadero reto será que la ley no solo quede en papel y realmente se traduzca en infraestructura, servicios públicos y protección a las personas cuidadoras.