El plagio de la revista Esquire mexicana a un aspirante tiene toda una historia detrás

El siguiente es un artículo de opinión publicado dentro de #VíaLibre. Los comentarios son responsabilidad de su autor

La revista Esquire Latinoamérica, una licencia del grupo Hearst operada por Editorial Televisa, ha sido protagonista de un escándalo penoso en el que un aspirante a redactor fue plagiado en medio de un accidentado proceso editorial que incluye trabajo no remunerado y un vistazo a cómo una de las marcas de estilo de vida más reconocidas más bien es mancillada por el consorcio mexicano que paga por su cabezal.

Ricardo Ramírez, periodista mexicano, intentó obtener un puesto pagado en la redacción de Esquire en noviembre, pero a inicios de la semana denunció que los textos que realizó en un proceso estándar de reclutamiento fueron reutilizados, sin ser pagados, y peor: firmados por una coordinadora editorial que no los revisó.

Todo esto es sintomático y una dolorosa prueba del cliché acerca de que las versiones nacionales de los grandes títulos internacionales (Cosmopolitan, Glamour, Seventeen, Empire, Esquire) son versiones descafeinadas, con traducción competente pero equipos famélicos que en nada se asemejan a sus ya de por sí mermadas contrapartes norteamericanas.

No siempre fue así, ya que a inicios de los dosmiles algunas divisiones de Editorial Televisa publicaban títulos de licencia competentes (Quo, Sync, Popular Mechanics, Electronic Gaming Monthly en Español) así como algunas producciones originales (Conozca Más, Cinemanía, Muy Interesante) que llegaron a ser de culto y tener equipos de redacción que contaban hasta con su propia fanaticada tuitera.

Hoy en día, en Editorial Televisa los redactores y editores de carrera fueron desplazados de puestos de liderazgo. Al frente se encuentra Porfirio Sánchez Galindo, que trabajó en algunas administraciones públicas y ha instalado a personas como Alberto Sánchez Montiel Durden, el cocreador del Pulso de la República, quien ha tomado roles directivos en la división de cómics, la dirección editorial de EsquireEmpire, licencia que fue comprada a pesar de que la editorial mantuvo por años el proyecto -ahora extinto- de Cinemanía.

Sánchez Galindo tiene una especie de puesto simbólico al frente de Fortune, otra licencia, a pesar de no tener experiencia directa en la producción editorial. Este es el caso de Durden, quien tiene el enorme mérito de prácticamente haber ayudado a crear la figura mediática de Chumel Torres y su estilo de conducir, pero en un hecho insólito se ha otorgado la figura de Chief Creative Officer y dos direcciones editoriales.

Esta historia puede ser complementada con la lectura de algunas crónicas sobre las condiciones de trabajo y ascenso en la era moderna de Editorial Televisa. A pesar de esta sangre nueva y brillo digital del cocreador de un verdadero fenómeno de YouTube en México, la editorial adolece en la parte web. Los sitios de las licencias son pobres en contenido, rara vez tienen ligas viralizadas, no hay presencia significativa en YouTube y el único éxito (cómics) en internet se debe más al auge mundial del tema que a una presencia profesional o útil en redes sociales.

Antes de la actual gerencia, en editorial Televisa se habían desechado sitios web con comunidades exitosas en cultura pop (ToqueDeQueda), trivia (Conozca Más) tecnología (Jambitz) y videojuegos (Press Start, OXM) mientras se favorecieron proyectos que no tuvieron trascendencia como el revival de la marca Soccermanía durante los mundiales recientes o una especie de competir de Linkedin (Templeo) que fue enterrado a los pocos años.

El plagio a Ricardo Ramírez sólo es la cereza del pastel.

¿En qué acabó eso? Retomamos de Reporte Indigo, donde se informó que otro redactor fue plagiado de la misma manera:

Tras la presión en redes sociales, fue la propia Esquire Latinoamérica la que admitió el error del plagio, y aseguró que la colaboración será pagado, así como las personas responsables sancionadas

Luego de que dos aspirantes a una vacante de redacción en la revista Esquire Latinoamérica denunciaran un plagio de parte de la publicación, ésta se disculpó debido a la presión que se generó en redes sociales.

Lo anterior luego de que dos postulantes a una vacante de trabajo señalaran, en sus respectivas cuentas de redes sociales, que la revista utilizó sus pruebas para ingresar al empleo como parte de un artículo que, incluso, se publicó sin otorgarles el crédito ni la remuneración.

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Posdata


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