Explicador: Ya se ordenó la liberación de Lula da Silva pero las cosas no son tan sencillas

Desde el pasado 7 de abril. el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está en prisión por delitos de corrupción pasivo pero las cosas podrían cambiar ya que un tribunal  le concedió un habeas corpus pero el juez Sergio Moro ya ha ordenado que se emita un nuevo auto de formal prisión para el político, que de quedar en libertad estaría siendo candidato a la presidencia -nuevamente-. Y un candidato con altas probabilidades ganar.

Leemos en El País que de cumplirse la condena a Lula, esta sería hasta de doce años y todavía tiene dos instancias (tribunal Supremo y el Constitucional) para que se revierta la sentencia y quede en libertad. Las elecciones son hasta octubre. ¿Logrará poder participar?

El contexto

En julio del año pasado publicamos un explicador acerca de la sentencia a Lula da Silva. Retomamos algunos puntos esenciales para comprender los escándalos de corrupción pasiva vinculados al ex presidente brasileño:

  • Lula se benefició de 3,7 millones de reales en sobornos de la constructora OAS.
  • Explica agencia EFE qué, “El expresidente de la constructora brasileña OAS, Leo Pinheiro, afirmó hoy en un testimonio ante la Justicia que el exjefe de Estado Luiz Inácio Lula da Silva le pidió destruir los documentos relacionados a donaciones ilegales para las campañas electorales del Partido de los Trabajadores (PT)”
  • Lula también es acusado de ocultar patrimonio. especialmente un departamento a nombre de empresarios ligados a OAS.
  • El brasileño dijo en junio que es víctima de una persecución política para evitar su candidatira a la presidencia en 2018.

Y en marzo de este año, en Tercera Vía publicamos acerca de uno de los dilemas en la condena a Lula: el posible atentado a la democracia tanto si se le encarcela o no.

Así decía nuestro explicador:

En El País se señala que el fondo de toda esta polémica, en la que Lula lucha con todo tipo de recursos legales el ir a prisión, es un asunto de privilegios. Es decir, del fuero constitucional a los más altos políticos en Brasil. Una sentencia en la que sea cual sea el resultado, dice El País, no hay opción buena para la democracia:

Si un expresidente se libra de la prisión, malo: todos los políticos detenidos por sentencias en la segunda instancia querrían pedir un trato similar. Pero si el expresidente entra es peor. Es que ya nadie está a salvo.

A pesar de todo, Lula aún cuenta con buena popularidad entre el electorado brasileño y a pesar de su probable entrada a prisión, ha iniciado una promoción de sus intenciones políticas. Leemos en France24:

El 25 de marzo Lula junto con su equipo de partido, salió en caravana para promover su campaña electoral, lo cual genero descontento y rechazo por algunos ciudadanos que atacaron con huevos y objetos los carros de la campaña.

El expresidente tiene como objetivo retornar a la Presidencia para hacer de Brasil un país unido y demostrar a quienes lo acusan su lealtad en la forma de gobernar, según sus propuesta.

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