Martha Mega #VocesVioletas

Martha Mega (Ciudad de México, 1991). Estudió Literatura Dramática y Teatro en la FFyL de la UNAM, con especialidad en Dirección Escénica y Dramaturgia. Autora del libro de poemas Vergüenza (Mantarraya Ediciones, 2017). Es directora de escena de la compañía Sí o Sí Teatro. Obtuvo el primer lugar en la categoría de traducción literaria del certamen Punto de Partida de la UNAM. Se ha presentado a lo largo del país con espectáculos de poesía escénica de manera individual y con el colectivo Literal Sound Machine, que realiza shows con DJ, VJ y poesía en voz alta.

A continuación presentamos una breve selección de sus poemas:


frontera

 

pensé ¿qué querría yo de un poema
en el desierto? ¿querría en lo más mínimo
un poema?
uno quizás que sirva de escalera
una alternativa a morir de sed
que sobreviva tres semanas sin probar comida
y sepa qué hacer si me muerde una serpiente
o cómo localizar la estrella del norte y para qué carajos
sirve localizar la estrella del norte
si está igual de perdida allá arriba en un desierto de espinas brillantes
que yo que sé dónde estoy
lo que no sé es dónde está todo lo demás
dormí bajo el muro
soñé una escalera la más grande
un poema que pueda seguir como a un mosquito
hasta el siguiente cuerpo de agua
hasta el siguiente cuerpo
de lo que sea
con que se mueva
pero no dispare


 

sumergida en la tina

pienso en tu novia de juventud

muerta en el incendio

me secas el pelo con la toalla de tu hijo

que no conozco

recargas la cabeza en el borde

_____

_____

cerca de mi pecho

así se consuelan las visitas

junto a las camas de los enfermos

no dejo de mirar mis dedos pálidos

la piel les queda grande como un guante

como si algo la estuviera

Derritiendo

 


anoche vimos las grietas en el techo

por primera vez
pensamos cualquier día
se nos cae encima

grietas luminosas se intuían
cada día de tormenta
pero no quisimos pensar en eso

anoche la habitación hacía silencio
como un bote hace agua
pensamos son las grietas en el techo
nuestras grietas pensamos
arriba algo crujió


 

posponer

no voy a morir porque te vayas lo sé
dos veces estuve a punto de casarme
con tipos que juraban no poder vivir sin mí
misteriosamente
sobrevivieron
como lo hizo mi madre a través de tres países tres
matrimonios tres guerras sin nombres
no la mató nunca el desamor
aunque lo deseara
mi mundo ha acabado varias veces
pero siempre hay otro detrás
como capas de cebolla
en uno de esos nuevos mundos estabas tú
fresco como morder una cebolla fresca
sin embargo todo acabará pronto
por primera vez de forma definitiva
mi hermano científico calcula unos 50 años
para llegar al corazón de la cebolla
pandemias inundaciones armas
de alcance global y mucha
mucha sed
lo que quiero decir es
no te vayas todavía podrías
esperar un poco
qué son 50 años

 

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