Haikus y Revelaciones

La vida ocurre.

Cuando aprendemos cómo,

se nos termina.


Nieto y abuelo.

Entre ellos, la vida.

Detrás, la muerte.


Hecho de barro,

me voy desmoronando

en las banquetas.


Detén el tiempo,

déjame contemplar

que todo muere.


Ayer nací.

La tierra ya prepara

mi sepultura.

 


Pasó la vida

un día que yo estaba

muy ocupado.


Aquí no cabe,

por más que lo intentemos,

   una epopeya.


Sí, tu poesía,

se alumbre sin tu nombre,

piel de poema.

 

Sí, tu poesía,

sea lumbre con tu nombre,

piel de tu sangre.


Para encontrarse,

el sabio ha de esconderse.

¡Vaya camino!

 


Sol, tarde y lluvia.

El cielo se hace miel

sobre mis ojos.


Las flores rosas

llegan al árbol antes

que el colibrí.


La hoja de otoño

abona el suelo para

la primavera.


La luna anoche

hundió su halo de luz

y halunezió.


Lluvia violeta

La jacaranda besa

al sol de abril.


Las aventuras

se cuentan o se viven.

Mejor callar.

 

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