Se despide la exposición ‘El color de los dioses’ del Palacio de Bellas Artes

Si aún no has visto la exposición El color de los dioses. Policromía en la Antigüedad Clásica y Mesoamérica, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, tienes esta semana para hacerlo. Pues el próximo domingo 8 de enero finaliza su exhibición.

La importancia del color es trascendental en las obras arquitectónicas, escultóricas y artísticas de las culturas de la antigüedad. Conocer la policromía original que recubría la paredes del mundo cotidiano de nuestros antepasados nos hace tener otra perspectiva de la historia.

Esta muestra se conforma por 118 piezas: 66 piezas de la Antigüedad clásica y 52 mesoamericanas. Entre originales y reproducciones, permiten apreciar la amplía gama de colores que las esculturas habrían tenido y que han desaparecido debido al paso del tiempo. Las obras seleccionadas representan distintos periodos que dejan al descubierto los cambios que hubo en el uso de la policromía.

Las muestra explica el simbolismo que representaba cada color. Así como los materiales que se utilizaban para pintar las piezas: minerales y pigmentos naturales entre los que destacan la malaquita, el ocre dorado, la azurita, el cinabrio; y los pigmentos sintéticos y colorantes.

El color de los dioses se enmarca en el Año Dual Alemania-México 2016-2017. Está dividida en cuatro secciones: Cánones de la Antigüedad clásica y Mesoamérica; Primeras aproximaciones al problema del color; Experimentación científica, y Representación y significación del color.

Las piezas a su vez se dividen en apartados como Policromía en la Grecia Clásica Tardía; Policromía en Roma, Tula y otros centros hegemónicos, El color de Oaxaca, Mexicas coloridos, y La ciudad roja: Teotihuacán, entre otras.

A través de este recorrido se podrá disfrutar de algunas recreaciones en color de esculturas de la cultura griega como una hidria (recipiente para agua) con los dioses Hermes, Apolo y Atenea;  Cabeza hermosa, un posible fragmento de la diosa Afrodita, realizada por Fidias; o una reconstrucción de la cabeza de Calígula, de la cultura romana.

Se exhibe también una olla polícroma con asas de la cultura mixteca; y puede apreciarse la  restitución de color de un jaguar (ocelocuauhxicalli) de la cultura mexica; una restitución de color del Chac mool-Tlaloc; y un mural de Quetzalcóatl, entre otras piezas.

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