Artesanas de Tenango reclaman reconocimiento por el diseño ganador de un concurso en Hidalgo
Siete artesanas de Tenango de Doria, Hidalgo, manifestaron su inconformidad porque el diseño ganador de un concurso estatal, elaborado de forma colectiva, fue reconocido y premiado inicialmente a nombre de una sola persona. El certamen, parte del programa “Impulso Indígena” del gobierno de Hidalgo, premió ese diseño con 120 mil pesos y ofrecía exhibirlo durante el Mundial de futbol. Días después de hacerse pública la inconformidad, la institución organizadora difundió los nombres de todas las creadoras.
La convocatoria fue emitida por la Comisión Estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas (CEDSPI) y la Unidad de Planeación y Prospectiva, con respaldo de la Federación Mexicana de Futbol. Sus bases la dirigían a personas que se reconocieran como indígenas o integrantes de los pueblos indígenas de los municipios señalados en la Ley de Derechos y Cultura Indígena del estado, que habitaran en zonas de atención prioritaria o de rezago social y contaran con talento artesanal y textil. El primer lugar recibía 120 mil pesos, el segundo 50 mil y el tercero 20 mil.

Las bases permiten que la elaboración de la pieza sea colaborativa, siempre que se registre a una persona como responsable de la postulación. Por eso, la inconformidad de las creadoras no fue que el diseño se inscribiera a un solo nombre, sino que esa persona se habría quedado con todo el crédito y el premio, dejando fuera al resto de quienes elaboraron la prenda.
El primer lugar se anunció a nombre de Liliana Barranco. De acuerdo con el testimonio de Daniela Marcelo, diseñadora que participó en la creación de la pieza, la playera fue obra de siete personas: ella hizo el dibujo, otras la bordaron y confeccionaron, y quien la registró habría aportado una parte del bordado. Marcelo afirmó que los resultados oficiales solo nombraron a la registrante e invisibilizaron al resto.
En su testimonio inicial, Marcelo sostuvo que la persona registrada en primer lugar no se dedicaba a la artesanía y no residía en la comunidad. La versión oficial del concurso, en cambio, presentó a Barranco como artesana originaria de Tenango de Doria, y en un video difundido por la propia Comisión ella aparece describiendo su participación en la pieza.
Las propias reglas del concurso contemplan, entre las causales de descalificación, situaciones como la inclusión de información falsa o inconsistente en el registro, el uso de prendas previamente existentes o intervenidas y la existencia de controversias sobre la autoría de la propuesta. La convocatoria también establece que la playera debía ser una pieza original e inédita y prohíbe personalizar prendas ya existentes. Marcelo sostuvo que la prenda ganadora fue una playera comprada y luego intervenida, un punto que correspondería verificar a la propia Comisión y que, hasta ahora, no ha sido aclarado públicamente.

Bases de la convocatoria Impulso Indígena 2026, CEDSPI.
Marcelo relató que acudió a distintas instancias, entre ellas el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y la Secretaría de Cultura de Hidalgo, y que la CEDSPI le abrió un espacio para exponer el caso. Señaló que, en esa reunión, la Comisión reconoció una falta de claridad en la convocatoria y le explicó que no nombró a las demás creadoras porque no contaba con su autorización para publicar sus datos. La diseñadora propuso una mesa de diálogo con todas las artesanas y la reatribución pública del trabajo.
Marcelo enmarcó su reclamo no como un conflicto por la propiedad individual del diseño, sino por el reconocimiento al trabajo colectivo: “La artesanía nos pertenece a todos los que vivimos en la Sierra Otomí-Tepehua”, afirmó, y subrayó que su interés no era económico, sino defender los derechos de sus compañeras.
La inconformidad se inscribe en una larga historia de disputas por el uso de los bordados de Tenango de Doria, que en años recientes han involucrado a marcas como Nestlé, Louis Vuitton y Carolina Herrera. La diferencia es que aquí no se trata de una empresa externa, sino de un concurso del propio gobierno estatal y de una controversia sobre el reconocimiento y la retribución dentro de él.
Días después de que la inconformidad se hiciera pública, la CEDSPI difundió en sus redes los nombres de las siete artesanas que elaboraron la pieza, entre ellas Daniela Marcelo y Liliana Barranco, y compartió un video en el que cada una describe su participación. La Comisión enmarcó el diseño como un trabajo colectivo que “recibe un merecido reconocimiento”. En ese video, las artesanas, incluida Marcelo, hablan del premio en tono de orgullo compartido. La publicación institucional no abordó los señalamientos previos sobre la elegibilidad de la participante registrada en primer lugar ni el hecho de que el premio se anunciara originalmente a un solo nombre.
