El mayor miedo de la machosfera: En todo el mundo las denuncias falsas representan menos del 1%
El debate de las ‘denuncias falsas’ se ha instalado en varias regiones del mundo, principalmente en la comunidad virtual denominada como machosfera —o manosfera—, para desacreditar los testimonios de mujeres que han sido víctimas violencia. Sin embargo, una investigación encontró que las denuncias falsas representan menos del 1% a nivel mundial.
Ante la ausencia de estudios previos en materia de denuncias falsas en América Latina, la Universidad CLAEH, con el apoyo de ONU Mujeres y la Embajada de Países Bajos, desarrolló un estudio en 2025 sobre denuncias falsas de violencia basada en género en Uruguay.
Aunque países como Estados Unidos y Reino Unido ya habían presentado avances en este tema, resaltando porcentajes entre el 3% y el 6%, esta nueva evidencia refuerza la importancia de contar con investigaciones internacionales, ya que sustentan el debate público de que en realidad las denuncias falsas no son un fenómeno masivo y cotidiano como señalan los hombres.
¿Qué dice la machosfera sobre las denuncias falsas?
El debate sobre las denuncias falsas ha sido utilizado como “evidencia” para respaldar los argumentos de la machosfera, principalmente a través de dos señalamientos:
- Para alegar que el sistema legal favorece a las mujeres por encima de los hombres
- Para probar que una gran cantidad de hombres inocentes van a la cárcel por acusaciones falsas
Estos discursos se instalan en la mente de jóvenes y hombres adultos que buscan promover una idea de masculinidad asociada con la misoginia y antifeminismo, llegando a sugerir que todas las mujeres que hacen falsas denuncias lo hacen por venganza, despecho y como una herramienta para arruinar la vida de los hombres.
El mito de las denuncias falsas no es una invención reciente: es una creencia misógina profundamente arraigada en nuestras sociedades. Pero dentro de la machosfera, han adoptado esta teoría conspirativa como una estrategia mediática y hasta política.
¿Qué dice la evidencia?
El estudio de la Universidad CLAEH se concentró en 85 expedientes de calumnia y simulación de delito durante los años de 2021 a 2023. Ahí se encontró que solo 1 caso correspondía a una mujer denunciando falsamente a un hombre por un delito sexual. Sin embargo, el mismo estudio indica que en los escasos casos donde se produce una denuncia falsa, el sistema judicial cuenta con herramientas para identificarlas antes de que generen consecuencias irreparables.
En el caso de Uruguay, las falsas denuncias fueron detectadas rápidamente por el sistema de justicia mediante pericias médicas o análisis de ADN, lo que evitó consecuencias perjudiciales para el denunciado. Además, los tribunales no condenan basándose únicamente en el testimonio de la víctima, ni existe prisión preventiva en casos similares.
En México, no existe la cárcel automática en casos de acoso u hostigamiento sexual. De hecho, esta medida solo aplica para el delito de violación o para delitos sexuales contra menores de 18 años, pero aún para que aplique la cárcel automática, la autoridad judicial está obligada a evaluar el caso y llevar a cabo un proceso que justifique la imposición de prisión preventiva.
Los datos no mienten: menos de la mitad de denuncias de delitos vinculados a violencia de género terminan en una sentencia. Si ni siquiera los culpables terminan siendo condenados, menos van a terminar en la cárcel “los inocentes”.