¿Brugada gobierna para los turistas o para los habitantes de la Ciudad de México?

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México presentó el programa “Mundial Verde” que busca regresar al Home Office para “proteger el aire”.

Es posible que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, no tenga sus prioridades claras. Mientras la ciudad colapsa, se le ve a la gobernante tomándose fotos con Pedro Pascal, por ejemplo. Y, si dejamos de lado a Pedro, la jefa de Gobierno ahora solo está en modo Mundial. Ha inaugurado canchas de fútbol, anunciado mejoras en el transporte público e hizo un llamado público a las empresas para que haya Home Office durante la justa mundialista. De inicio suena como una medida razonable, sin embargo, detrás esconde una planeación deficientes y un desdén hacia los habitantes de las ciudad. 

 

Mundial verde

De acuerdo con Brugada, esta medida ayudaría a “reducir la congestión vehicular” así como “las emisiones contaminantes”. La funcionaria retomó el ejemplo de lo sucedido durante la pandemia. “Sí necesitamos que el home office regrese a la Ciudad de México”, aseguró durante la presentación del programa “Mundial Verde: con juego limpio, el planeta gana”.

“Mundial Verde” se pensó como una estrategia ambiental que contempla diez ejes para reducir el impacto del torneo en la capital. El programa fue presentado en coordinación con la secretaria de Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza. No obstante, el eje principal no es mejorar de fondo el transporte público, sino reducir el uso del coche fomentando el trabajo desde casa. La propuesta también contempla suspender clases en días específicos para reducir la carga en el transporte público y agilizar la movilidad de la capital durante los días de partido. 

“Hago una convocatoria a la iniciativa privada, a los empresarios, a todo el conjunto de actores económicos de la ciudad, para que podamos hacer una alianza con el home office, que se utilizó por necesidad cuando la pandemia y después otra vez se abandonó. Entonces, sí necesitamos que durante este Mundial podamos, entre todos, trabajar para lograr que haya menos tráfico, menos tránsito”, declaró la funcionaria.

 

Primero los turistas 

La Ciudad de México volverá a ser sede de una Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, solo cinco partidos se jugarán en la capital. Todo esto en un lapso de aproximadamente tres semanas. Desde antes que comience el Mundial, la Ciudad ya está colapsando en temas de movilidad. La crisis seguirá después de las tres semanas que dure el evento. 

Este es un ejemplo más en donde Brugada piensa más en los turistas y en el corto plazo, que en las personas que viven todos los días en la Ciudad, no solo por un mundial. Porque una vez que los turistas se vayan y el mundial termine, la capital seguirá teniendo una crisis de movilidad, una crisis de vivienda. 

En la mente de Brugada, es mejor que las cosas se vean bonitas por un rato, en lugar de que funcionen a largo plazo. Un claro ejemplo de esto se nota en la Línea 2 del Metro, una de las más importantes de la Ciudad. En vez de hacer una remodelación en forma, para reducir tiempos de traslado, Brugada le apostó a arreglos superficiales en las fachadas y pintar flores. Con estas acciones, pareciera que Brugada le está apostando a que la ciudad se vea bonita para los turistas en lugar que funcione para los habitantes. 

 

Voces de la ciudad

Usuarios en redes sociales han denunciado un intento de “maquillaje” de la ciudad por parte de Brugada. Aseguran que se busca mostrar una ciudad diferente. 

 

 

 

 

 

Otras voces han planteado que la medida de home office se vuelva realidad más allá del mundial. 

 

 

 

La ciudad colapsada

“Necesitamos […] que el trabajo de oficina en el hogar pueda ayudarnos a que en este Mundial podamos tener aire limpio”, dijo Brugada durante la presentación. ¿Será que la jefa de gobierno trata de esconder el colapso de la ciudad bajo el discurso ambientalista? Sí, hay un tema de contaminación innegable en la ciudad pero, en ese mismo sentido, el transporte público debería estar a la altura de la gravedad del problema. ¿Dónde está ese transporte público que haría que menos gente utilizara un coche y podamos tener aire limpio no solo durante el mundial, sino por el resto del año? 

Sabemos que Brugada es fan de Pedro Pascal y que quiere tener un mundial maquillado para los turistas. Ahora va lo que no sabemos: ¿Qué acciones propone Brugada para después del mundial? ¿Dónde está un plan a largo plazo que responda a las demandas de una ciudad que está al tope (independientemente de la justa mundialista) Ya que, después de las tres semanas de fútbol, el tráfico seguirá pesado, el transporte seguirá siendo deficiente, la ciudad seguirá colapsada, con o sin mundial. 

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