Así fue el paso de Jiménez Espriú por el gobierno federal

Javier Jiménez Espriú es de esos funcionarios que por donde le busques no tienen una huella o rastro digital positivo, aunque ha tenido gestiones de relevancia. El hasta hoy Secretario de Comunicaciones  Transportes, de 83 años, tuvo un paso notorio por el gobiero federal –fue parte de la cancelación del NAICM– pero pocas veces hubo buen tino o sincronía con su jefe, el presidente López Obrador.

Durante la noche del domingo 19 de Julio, la cuenta de Joaquín López Dóriga ha planteó el rumor y posteriormente conformó la saluda de Jiménez Espriú del gabinete presidencia. Una versión habla de molestia por militarización de los puertos que estaban bajo comando de SCT, aunque también es real que existen lazos familiares entre el colaborador del presidente y Odebrecht.

Su más reciente escándalo fue una polémica con Jaime Bonilla, el gobernador de Baja California más famoso por sus métodos ilegales de expandir su tiempo en el cargo que por otra cosa, en la que luego de un altercado en casetas de la entidad se exigiera la renuncia de Jiménez por el trato de personal de la SCT hacía los bajacalifornianos. Trasciende que aunque Bonilla milita en Morena, ha sido de los oficiales electos con más roses públicos con el presidente o su gabinete (no incluída Sánchez Cordero).


En 2018, Bonilla entró a la conversación nacional porque todavía no entraba en el cargo y fue “corrido” por pobladores de Texcoco cuando pretendía visitar terrenos para el NAICM. Al final, amenazó con volver el 2 de diciembre, un día después de la toma de posesión.

Otro asunto famoso rumbo a la cancelación del NAICM en Texcoco fueron sus contradicciones con los dichos del presidente:

Antes de entrar al cargo, Jiménez era famoso por una gestión gris en el Patronato que administra a los Pumas de la UNAM. Dice una nota de Reporte Indígo:

De acuerdo con el periodista e historiador de futbol mexicano, Jorge Ernesto Witker, Espriú fue uno de los peores directivos en la historia de los Pumas.

En su columna de la revista Proceso titulada “Pumas se hunde en el huracán”, el historiador afirma que a Espriú lo apodaron “el americanista infiltrado”, ya que sólo un directivo que no ame al equipo puede hacerle tanto daño.

La demanda por malversación de fondos que enfrentó el club Pumas, provocó que el técnico de esa época, Hugo Sánchez, declarara que se debía castigar al culpable de la situación, aludiendo a Espriú.

La cereza del pastel es que Jiménez Espriú tenía lazos con Odebrecht, la corrupta empresa brasileña que está ligada a Emilio Lozoya (recién traído a México). Así decía la nota de Verificado 2018:

La familia política de Javier Jiménez Espriú e incluso su esposa son socios de la empresa mexicana Idesa, la misma que es socia de Braskem, una filial de Odebrecht que participa en el complejo Etileno XXI, productor monopólico de polietileno en México y que ha provocado pérdidas millonarias a Pemex.

Este caso lo denunció el candidato José Antonio Meade durante el debate de este 12 de junio, aunque el aspirante presidencial no mencionó que Etileno XXI fue un negocio aprobado por él mismo cuando fungió como presidente del Consejo de Administración de Pemex.

La empresa Idesa fue fundada hace más de 60 años por Pascual Gutiérrez Roldán, el ya fallecido suegro de Jiménez Espriú, quien fue propuesto como secretario de Comunicaciones y Transportes por Andrés Manuel López Obrador.

El actual director de la compañía es Patricio Gutiérrez Fernández, sobrino político de Jiménez Espriú y hermano del embajador de México en Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez Fernández. La esposa de Jiménez Espriú, según informó él mismo, es accionista de Idesa.


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