México, entre los países que lideran la caída de la natalidad: Cepal advierte que registrará una disminución de 19.3% para 2050
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha alertado sobre una transición demográfica acelerada marcada por una caída histórica de la natalidad y un rápido envejecimiento poblacional, advirtiendo que México será uno de los países más afectados por la caída de la natalidad en las próximas décadas.
Un estudio de la Cepal señaló que América Latina alcanzó su mayor número de nacimientos a mediados de la década de 1990, con alrededor de 12 millones al año. Sin embargo, entre 2013 y 2023, el descenso de los nacimientos se aceleró a 1.3 millones por año, y en 2020 se alcanzó una reducción de 3.3%.
No es sorpresa que los cambios sociales, económicos y demográficos hayan impulsado el crecimiento de esta tendencia. De hecho, muchos jóvenes destacan que la falta de acceso a la vivienda, la inestabilidad laboral y las crecientes exigencias económicas para el cuidado de infancias han sido algunos de los factores principales que los detienen para tener hijos.
La Cepal explica que este fenómeno no responde a una sola razón, sino a una combinación de factores sociales y económicos, como mayor acceso a la educación y una creciente participación de las mujeres en el mercado laboral. Sin embargo, estas prácticas son solo algunos de los factores que alientan a los jóvenes a tomar una decisión consciente sobre su maternidad o paternidad, ya sea para postergar o descartar esta etapa.
El organismo explica que México es uno de los países que más experimentará una disminución en los próximos años, junto con Cuba, El Salvador, Brasil y Colombia. En el caso de México, se espera una disminución proyectada del 19.3% en nacimientos para el año 2050.
Según la Cepal, este fenómeno tendrá como resultado menos personas jóvenes para sostener la economía, una caída en la matrícula escolar y un aumento en la demanda de servicios de salud y cuidados para la población adulta mayor.
Se estima que para 2050 el 18.9% de la población tendrá 65 años o más, mientras que se prevé una reducción de 38.3 millones de personas en edad escolar. A pesar de los retos, esta puede ser una oportunidad para reinvertir recursos y enfocarse en la calidad, equidad e inclusión en entornos educativos y sociales.
Actualmente, al menos 13 países latinoamericanos ya presentan una tasa de fecundidad inferior al nivel de reemplazo poblacional de 2.1 hijos por mujer. Al mismo tiempo crece la idea de que tener pocos hijos o incluso no tenerlos es un paso natural en la vida, lo cual se ha visto en distintos sectores de la población.
Esta tendencia coincide con las proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que prevé una disminución continua de la fecundidad mundial durante las próximas décadas a nivel global.
Esta transición demográfica no tiene porqué ser una condena para las futuras generaciones o para la economía global, puede ser una oportunidad para que los gobiernos escuchen las necesidades actuales de su población, de todas las edades, y surja la posibilidad de diseñar políticas públicas que promuevan la productividad, que garanticen la sostenibilidad de las pensiones y adapten las ciudades para su población, todo bajo un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género.