Tenemos que hablar de los discursos de odio y lo sucedido en El Paso

Por varias razones que ya han expuesto bloggers más versados y mejor explicados que yo, una tendencia igual de exitosa que enfermiza de la comunicación política reciente es el discurso de odio, con buenos y malos. Generalmente posicionado a “los malos” dentro de un grupo vulnerable, mientras que “los buenos” serían las masas que se aferran a la normalidad en la falacia de que las cosas son al revés, en lugar de nombrar a los verdaderos culpables de la desigualdad (generalmente el 1%).

Un hilo reciente de Rob Sheridan, artista visual conocido por su trabajo como Director Creativo de Trent Reznor y Nine Inch Nails, explica el enojo de gringo blanco promedio que elige no ser consciente de su privilegio (especialmente en la clase trabajadora, si se le compara con afroamericanos o migrantes) y cómo Trump lo capitalizó en 2016:

En su narrativa, Rob Sheridan explica que él (al fin y al cabo un profesional creativo exitoso que resulta ser progresista) sí supo sacarse la cabeza del culo y superar el enojo que lo hacía sentirse no privilegiado en su particular situación: gringo clase media baja en un pueblo común de Estados Unidos. Muchos de su misma clase y situación no supieron diferenciar a los causantes de la situación económica (el 1%) y creyeron a gobernantes y comunicadores que posicionarion a los migrantes como aquellos que robaban el trabajo a los americanos.

 

El discurso de Trump se suma a la peor tendencia de los noticieros gringos de cable, con una tradición de tener falsos debates y talking heads 24/7 (en lugar de periodismo original, labor que toman los impresos y digitales). ¿Cuál tendencia? Ser cada vez más extremos:

Así lo explica Carlos Maza, en Vox.com:

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La tragedia de El Paso  es un claro ejemplo de las consecuencias de este tipo de cóctel explosivo: líderes que incitan al odio, televisoras hambrientas de rating, y una audiencia enojada.

Como referencia, esto pasó en El Paso (vía El País):

El joven que sembró este sábado el pánico en el centro comercial Walmart de El Paso (Texas), en la mayor la masacre perpetrada en EE UU en casi dos años, dejó supuestamente un manifiesto racista antes de matar a 20 personas y herir a otras 26. Las autoridades apuntan a que Patrick Wood Crusius, un hombre blanco de 21 años, colgó en Internet un texto que hablaba de una “invasión hispana de Texas” y planteaba: “Si podemos deshacernos de suficientes personas, nuestra forma de vida puede ser más sostenible”.

El asesino, Patrick Wood, estaba radicalizado y era consumidor de contenidos al estilo de los que amplifican canales como Fox News o sitios de extrema derecha como Breitbart: racistas, cargados de odio y generalmente anti migrantes. Algo así como tú, hombre blanco perdedor, lo eres por aquellos que llegan a quitarnos todo.

Si bien esa retórica ha existido por años, no es casualidad lo de ayer sin un presidente que tuvo justamente ese tipo de ideas como plataforma de campaña.

La siguiente fotografía había sido compartida por Wood antes del tiroteo:

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El discurso de Trump y su relación con actos racistas no son nada nuevo. Aún así, hay que recordar junio:

México cede ante Trump en tema migrante, se suspende temporalmente amenaza de aranceles

Y cómo somos por acá:

Operativo contra migrantes en Coahuila provoca muerte de salvadoreño frente a su hija de 8 años

Posdata

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