Movimiento Ciudadano propone reformar la Constitución para prohibir discriminación por apariencia física y peso corporal
La diputada de Movimiento Ciudadano, Laura Ballesteros, presentó una iniciativa para reformar el artículo 1° de la Constitución mexicana con el fin de prohibir de manera explícita la discriminación por motivo de la corporalidad, la apariencia física o el peso corporal de una persona.
La propuesta busca ampliar el catálogo de causas de discriminación ya reconocidas en la Carta Magna, donde actualmente se sancionan actos discriminatorios por origen étnico, género, edad, discapacidad, condición social, religión, salud, preferencias sexuales y otras condiciones que atenten contra la dignidad humana.
De aprobarse, México incorporaría por primera vez a nivel constitucional el reconocimiento de la violencia y exclusión que enfrentan miles de personas por no cumplir con estándares corporales impuestos socialmente.
Una forma de violencia normalizada
La iniciativa pone sobre la mesa prácticas comunes pero profundamente arraigadas: burlas por el peso, negación de oportunidades laborales, humillaciones en espacios públicos, acoso escolar y trato desigual en servicios de salud.
Diversos estudios han advertido que la discriminación estética tiene consecuencias reales en la salud mental, autoestima, acceso al empleo y calidad de vida de quienes la padecen.
En México, la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) ha documentado que la apariencia física es uno de los motivos frecuentes de trato desigual, especialmente entre mujeres, juventudes y personas con cuerpos no normativos.
El cuerpo también ha sido territorio de exclusión
Especialistas en derechos humanos han señalado que la violencia basada en la apariencia suele minimizarse porque se disfraza de “opiniones”, “consejos de salud” o “bromas”, aunque en realidad reproduce estigmas y exclusión.
La reforma impulsada por Ballesteros plantea que el Estado reconozca que el cuerpo no puede ser motivo para limitar derechos, oportunidades o trato digno.
Lo que sigue
La iniciativa deberá discutirse en comisiones y posteriormente votarse en el Congreso. Al tratarse de una reforma constitucional, requerirá mayoría calificada y el respaldo de congresos estatales.
Mientras tanto, el debate ya está abierto: si México está listo para reconocer legalmente que la discriminación también se ejerce desde la mirada sobre los cuerpos.