Menstruación digna: Buscan ampliar tasa cero de IVA a más productos de gestión menstrual
Desde 2021, en México está aprobada la eliminación del impuesto a productos menstruales, después de que el Ejecutivo Federal incluyera en el Paquete Económico la tasa 0% de IVA. Sin embargo, solo incluye 3 productos: toallas sanitarias, tampones y copas menstruales. Este año, se presentaron algunas iniciativas para extender la eliminación del impuesto a todos los productos menstruales y garantizar una menstruación digna para todas las personas. Te contamos más.
Algunos datos relevantes
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el derecho a la salud menstrual debe ser una prioridad, ya que impacta la salud, el bienestar y la equidad de millones de personas en el mundo. Al menos la mitad de la población global vivirá el ciclo menstrual en algún momento de su vida, y en algunos casos, mes con mes durante alrededor de 40 años.
En México, la Encuesta Nacional de Gestión Menstrual (UNICEF, Essity y Menstruación Digna México, 2022), reveló que el 85% de las personas encuestadas considera necesario eliminar el IVA de todos los productos menstruales, no solo de algunos. Además, 1 de cada 5 mujeres, adolescentes y personas menstruantes señaló que carece de condiciones adecuadas en escuelas, hogares u oficinas para gestionar su menstruación, lo cual refleja una precariedad estructural que va más allá del acceso a un solo tipo de insumo.
Incluso, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, el 54% de las personas ha tenido que renunciar a la compra de alimentos o pago de servicios para comprar insumos para la gestión del ciclo menstrual.
Como resultado, se debe considerar que haber incluido sólo 3 productos de gestión menstrual, deja fuera otros productos que cumplen la misma función, como lo son: calzones y toallas reutilizables, pantiprotectores, discos menstruales, entre otros.
¿Qué iniciativas se han propuesto?
La diputada Anaís Burgos y el senador Emmanuel Reyes Carmona, ambos del partido de Morena, presentaron unas iniciativas en la Cámara de Diputados que proponen incluir todos los productos menstruales, señalados anteriormente, con tasa 0% de conformidad con el artículo 2A de la Ley de Impuesto al Valor Agregado (IVA). La iniciativa es un complemento al avance logrado en 2021, por lo que se busca que para el Paquete Económico 2026, estas propuestas logren ampliar el beneficio fiscal.
Esta ampliación, contemplada en el Dictamen de la Ley de Ingresos 2026, forma parte de la discusión legislativa que se votará antes del 31 de octubre. De ser aprobada, México sería el primer país en Latinoamérica en extender la tasa 0 a todos los productos menstruales, uniéndose a países como Canadá, Reino Unido y Maldivas, por lo que se busca que entre en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
Esta iniciativa no es un esfuerzo individual que surge en el país, se trata de un movimiento global que está acompañado del Consejo de Derechos Humanos, de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
¿Por qué es importante la aprobación de esta iniciativa?
Aunque han habido avances en materia de justicia menstrual, la Ley actual aún vulnera los principios de legalidad y seguridad jurídica. Desde la perspectiva de derechos humanos, la gestión del ciclo menstrual forma parte del derecho a la protección de la salud, por lo que limitarla mediante políticas fiscales regresivas restringe el acceso a una gestión menstrual digna.
Las personas que menstrúan utilizan aproximadamente entre 10 mil y 15 mil productos de gestión menstrual a lo largo de su vida, lo que representa una carga económica considerable. Esta situación se agrava si se considera que alrededor del 37% de las mujeres en el país vive en situación de pobreza. Además, ganan en promedio un 15% menos que los hombres.
Como resultado de esta desigualdad económica, muchas mujeres recurren a materiales inadecuados y prácticas que pueden provocar infecciones vaginales o urinarias y vulvovaginitis, con síntomas como picazón, ardor, flujo vaginal y mal olor. Una atención inadecuada de la menstruación puede provocar estas afectaciones, lo que hoy constituye la tercera causa de mortalidad en México y representan más de 4 millones de consultas médicas al año.
A ello se suma que los cuerpos de las mujeres y personas menstruantes son diversos, y algunas presentan alergias a materiales como el plástico, el látex o ciertos químicos presentes en algunos productos de gestión menstrual. En este contexto, toda política pública que garantice acceso, inclusión y opciones seguras para la gestión menstrual es un paso hacia la igualdad y justicia menstrual.