Incendian oficinas de la CNTE en Michoacán y amenazan a dirigentes del magisterio

El pasado viernes primero de octubre, un grupo de personas incendió las instalaciones de gestión sindical de la Sección XVIII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Morelia, Michoacán. En el marco de una movilización convocada por la agrupación autodenominada “Poder de Base”, opositora de la Coordinadora en la entidad, dicho contingente transitó frente a las oficinas conocidas como “El Cortijo”, en la salida al municipio de Pátzcuaro, donde ingresaron a la fuerza, saquearon los salones y posteriormente rociaron combustible para comenzar un incendio.

Este ataque contra la CNTE en Michoacán no es el único en los últimos meses. Militantes de la agrupación “Poder de Base”, que incluye también a miembros activos del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), han golpeado gravemente a profesores centistas durante actividades de movilización sindical y asambleas regionales, así como en distintas ocasiones han dañado vehículos particulares de los profesores y amenazado a varios miembros de la dirección política de la Sección XVIII. En este último incidente, lanzaron amenazas directas en contra del docente Lev Velázquez Barriga, Secretario Técnico de Gestión Educativa, quien es un reconocido líder magisterial en la entidad y columnista del periódico La Jornada.

En varios momentos, el profesorado de la CNTE ha denunciado ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán los distintos ataques de los que han sido víctimas por parte del grupo “Poder de Base”. Hasta el momento, se acumulan 74 denuncias penales por distintos hechos de las que en su totalidad aún se mantienen en la impunidad. Estos acontecimientos han sido calificados por la dirigencia de la CNTE como estrategias paramilitares que buscan minar la legitimidad del movimiento magisterial e intimidar a los profesores en sus luchas.

Si tomamos como referencia la definición de paramilitarismo acuñada por el antropólogo Gilberto López y Rivas, la cual apunta que estos actos son protagonizados por grupos “con organización, equipo y entrenamiento militar, a los que el Estado delega el cumplimiento de misiones que las fuerzas armadas regulares no pueden llevar a cabo abiertamente, sin que eso implique que reconozcan su existencia como parte de ese monopolio de la violencia estatal. Los grupos paramilitares son ilegales e impunes porque así conviene a los intereses del Estado. Lo paramilitar consiste, entonces, en el ejercicio ilegal e impune de la violencia estatal y en la ocultación del origen de esa violencia” 1López y Rivas, G. (29 de marzo del 2013). Paramilitarismo, grupos armados y autodefensas. En La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2013/03/29/opinion/015a2pol, resulta viable pensar que esta serie de agresiones corresponden a una campaña de intimidación y violencia contra la ejemplar lucha sindicalista del profesorado agrupado en la Coordinadora.

Mientras estos hechos ocurrían, la dirigencia de la Sección XVIII de la CNTE se encontraba en una reunión con el reciente gobernador electo de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla y su gabinete de trabajo, para resolver el adeudo de pagos atrasados a más de 28 mil trabajadores estatales de la educación, quienes desde hace 63 días no cobran su salario.

Referencias

Referencias
1 López y Rivas, G. (29 de marzo del 2013). Paramilitarismo, grupos armados y autodefensas. En La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/2013/03/29/opinion/015a2pol
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