La negligencia de autoridades y especialistas provocó daños irreversibles en zona arqueológica de BCS

Buenas intenciones con pésimos resultados, ese podría ser el resumen de una misión de rescate ecológico en una isla mexicana con supuestos especialistas que más bien dejaron un daño que el dinero no puede calcular: la destrucción de una zona arqueológica.

Esta historia incluye cabras, indicaciones contradictorias en documentos oficiales, un campamento y bastante impunidad. ¿Tontos con alma ambientalista? ¿O negligentes corruptos e incompetentes? Puede que ambas cosas.

Leemos en Animal Político que los especialistas de ‘Ecología y Conservación de Islas AC’ fueron encomendados por la  Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para remover la fauna nociva en la Isla del Espíritu Santo (en Baja California Sur), la cual consiste en más de mil cabras, cuyos ancestros fueron llevados al territorio por pobladores hace varios siglos. Es decir, no se sabe con exactitud pero ciertamente fue hace más de 200 años.

La misión, todavía si no contamos los daños a las zonas arqueológicas, ha sido un desperdicio absoluto de recursos y más bien podría considerarse un fracaso de la AC y autoridades negligentes que han prolongando una estancia de tres meses a más de dos años.

Si vamos a los números, en el artículo se menciona que 187 cabras removidas (las cuales temporalmente están en “campamentos de cabras”) cuya extracción e impacto han sido calificado de insignificantes por autoridades, ya que la idea era erradicar toda la fauna nociva de la Isla. ¿Por qué las cabras son nocivas? Por su estatus de depredadoras ante especies nativas, tanto vegetales como otros animales.

Lo peor viene con el daño al 52% de la zona arqueológica de toda la isla, cuyos daños [reporta Animal Político] son irreversibles. Uno pensaría que con este conocimiento, la operación quedaría cancelada por haber fallado y -al contrario- provocar daños a vestigios históricos, pero los campamentos en las zonas afectadas siguen y tanto la Conanp como la INAH no han impuesto multas o llamado formalmente a los integrantes de ‘Ecología y Conservación de Islas AC’ para que rindan cuentas.

¿Por qué hubo negligencia e incompetencia?

  • La AC no ha cumplido su misión en el lapso de tiempo original. De tres meses, se ha extendido a más de dos años su estancia en la isla.
  • El lugar autorizado para que los especialistas montaran su campamento, incluída una especie de cárcel de cabras, les fue designado por autoridades pero la AC decidió cambiarlo de lugar ¡a una zona arqueológica!.
  • En abril del 2016 el mismo INAH les indicó donde podían instalarse, cosa que se realizó antes de la mudanza. En septiembre del 2016 la misma institución detectó que los especialistas ahora estaban en el sitio arqueológico de Ensenada La Raza.
  • Nadie con poder en el INAH les ordenó moverse del sitio arqueológico.
  • Han pasado más de dos años y no ha habido rendición de cuentas por los responsables del daño.

Imperdible: La  historia completa, en Animal Político.

***

PARA LEER


Vídeo Recomendado

Previo

¿Texcoco o Santa Lucia? Apuntes en torno a la consulta ciudadana del NAICM

Siguiente

Letras que arden

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *