Indira Isel Torres Cruz #VocesVioletas

#VocesVioletas es un espacio semanal dedicado a compartir poesía escrita por mujeres de México y Latinoamérica.

Indira Isel Torres Cruz. Estudió Letras Hispanoamericanas por la Universidad de Colima yLiteratura chilena en la Universidad de la Serena, Chile. Escribe poesía y relato, desarrolla el proyecto de música y poesía escénica: Shows Bravos. Ha participado en lecturas teatralizadas con Pablo Rulfo. Becaria interfaz del programa: Los signos en rotación en el año 2014. Fue seleccionada en muestra de poesía joven de México (1984-1993): primera entrega, por el poeta Mijaíl Lamas. Participó en el Festival de poesía, Salsa Barroca en Guadalupe, Zacatecas, 2015. Invitada al Festival, jóvenes visitan Cuévano, 2016. Poeta invitada en el Festival Internacional de poesía Ignacio Rodríguez Galván,  Tizayuca Hidalgo, 2016. Ha participado en diversas sedes desde el 2014, en el Encuentro Internacional de Poesía de la CDMX, organizado por Círculo de poesía, como lectora de traducción de los poetas: Bei Dao, Mite Stefosky, Courtney Meredith. Invitada al Festival Internacional de poesía en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, 2017, para presentar el homenaje del  poeta mexicano Marco Antonio Campos. Invitada al Festival Internacional de Poesía de la CDMX, en el FIPCM, Foro Roberto Bolaño, 2017.  Participó en el Encuentro de Narradores, Zacatecas, 2018.

Ha publicado en revistas electrónicas: Electrón libre, (Marruecos), Círculo de poesía, UNAM, Otro Páramo (Colombia), Revista Río Grande Review, Texas, Marca Piel.

Ganadora del premio estatal de poesía 2015, por el poemario Furia de la Casa. Presea Griselda Álvarez, 2016, por distinción en Letras.


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Actualmente trabaja como gestora cultura en la Universidad de Colima.

A continuación presentamos una breve selección de sus poemas:


Pan en zurco de tierra

El pan de Armería sabía a la cajeta de Sayula

el abuelo Huicho dijo que comer de este pan

nos volvería un zurco de tierra buena

donde nacen los elotes y el arándano

Árboles de hermosa raíz silvestre dulce y ácida

Amores vivieron dentro de nuestras tripas

caminos de azúcar rondaban la  tierra

Fuimos unos niños de hojas de tamarindo

trepábamos a los árboles para saber del cielo


En la mañana había harina en la mesa

Oramos cuando eran las diez de la noche

mientras los carros cimbraban las bardas del cuarto donde dormíamos

comíamos en el tendido de colchas gruesas

con miedo a que nos picara un alacrán

decíamos oraciones

perdonábamos

y pedíamos pan

el mal se salía por las puertas

En la mañana había harina en la mesa frijoles fritos con queso fresco

La oración hacia su milagro

La semilla de mostaza nos anidaba en el mismo idioma


Árbol de espera brutal

Se escribe para ver de frente el deseo

Así me explicaba la vida la pequeña hoja que  tocaba mi mano

que tocaba mis ojos

que me hacía enterrar mis pies en la tierra de los salvajes.


Aconteció

Agradezco que me hayas la vida, madre

no agradezco los días en que fui desgraciada por tu boca

qué palabra tan provocativa y tan vulgar en estos tiempos

Así como mis hijos no me agradecerán muchas historias,

deseo en este poema

un sello distinto

Para mis hijos el calor de mis días verdaderos

El beso de la nube  en la nuca de sus ojos

El temporal de zarzamoras en los vuelos recios

La imaginación de los barcos en los días tristes

La decisión de los alacranes para comerse a su madre,

si es que lo merezco

si es que les abrí el corazón con mis injusticias


Árboles de  flor en polvo

Aprendimos a peinarnos sin vernos al espejo

viendo a tientas las raíces de nuestros dedos

Y fuimos limpios delante de la abuela

fuimos niños delante de sus sábanas ralladas que ponía sobre los muebles floreados

fuimos limpios delante del polvo de la ventana negra

fuimos niños delante de estos árboles amarillos

en la edad de la guerra cuando caminan las flores

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