Descubren la estrella más lejana de la Tierra a 9000 millones de años luz

Una enorme estrella azul llamada Ícaro es la estrella individual más lejana jamás vista y fue localizada más allá de la mitad del tamaño aparente del Universo. Normalmente, sería demasiado débil para ser observada, incluso con los telescopios más grandes del mundo pero a través de un capricho de la naturaleza que amplificó tremendamente el débil brillo de la estrella, los astrónomos que utilizaron el Telescopio Espacial Hubble (HST) de la NASA pudieron localizar esta estrella lejana y establecer un nuevo récord de distancia.

HST orbita alrededor de la Tierra a 593 km sobre el nivel del mar, con un período orbital entre 96 y 97 min. El telescopio puede obtener imágenes con una resolución óptica mayor de 0,1 segundos de arco. El descubrimiento de Ícaro también ha servido para probar una nueva teoría sobre la materia oscura y para estudiar de qué están compuestos los cúmulos de galaxias. Los resultados de este trabajo se publican en la revista Nature Astronomy.

Esta imagen muestra la ubicación, orientación y filtros utilizados para obtener imágenes de MACS J1149 + 2223 Lensed Star 1, más conocida como Ícaro. Las dos imágenes de la derecha muestran cómo fue observada primero en 2011 y luego en 2016. Créditos: NASA, ESA, and P. Kelly (University of Minnesota).
Esta imagen muestra la ubicación, orientación y filtros utilizados para obtener imágenes de MACS J1149 + 2223 Lensed Star 1, más conocida como Ícaro. Las dos imágenes de la derecha muestran cómo fue observada primero en 2011 y luego en 2016. Créditos: NASA, ESA, and P. Kelly (University of Minnesota).

Ícaro se encuentra en una galaxia espiral tan lejos de la Tierra que su luz ha tardado 9.000 millones de años en alcanzarnos. “Es la primera vez que vemos una estrella individual magnificada tan lejana”, explica Patrick Kelly, investigador de la Universidad de Minnesota y líder de este estudio, en un comunicado.


Publicidad

Y añade: “Somos capaces de ver galaxias muy lejanas, pero esta estrella está 100 veces más lejos que la siguiente estrella individual que podemos estudiar, excepto si contamos las explosiones de supernova como una estrella”.

Peculiaridad cósmica

La peculiaridad cósmica que ha permitido ver esta estrella es un fenómeno conocido como “lente gravitacional”. La gravedad de un cúmulo muy masivo de galaxias actúa como una gran lupa cósmica amplificando la luz de objetos más distantes.

La lente natural que ha permitido ver a Ícaro está creada por el cúmulo de galaxias llamado MACS J1149+2223, situado a unos 5.000 millones de años luz de la Tierra. Combinándola con la resolución y sensibilidad del Hubble, se ha conseguido analizar esa estrella lejana.

Aunque su nombre oficial es “MACS J1149+2223 Estrella Lentificada 1”, el equipo ha decidido llamarla como el personaje de la mitología griega que se acercó demasiado al Sol con sus alas de plumas y cera. Ya que al igual que Ícaro, la luz de esta estrella en su camino hacia la Tierra se ha aproximado tanto a una estrella similar al Sol, en el medio intergaláctico del cúmulo MACSJ 1149+2223, que ha conseguido amplificar su brillo unas 2.000 veces, alcanzando de esta manera la gloria como su homónimo griego.

“Pudimos establecer que Ícaro es una estrella supergigante azul. Un tipo de estrella mucho más grande, masiva, caliente y, posiblemente, miles de veces más brillante que el Sol, pero que, a la distancia a la que se encuentra, es imposible observarla de manera individual incluso para Hubble, salvo que contemos con el fenómeno de lente gravitacional”, comenta otro de los investigadores, Ismael Pérez Fournon, del Instituto de Astrofísica de Canarias y de la Universidad de La Laguna (Tenerife).
Investigación publicada en Nature | Con información de Hubble Site y Agencia T21

Previo

Lo que se sabe del tiroteo en las instalaciones de YouTube

Siguiente

Violan a niña en telesecundaria de Puebla y la familia huye por amenazas de agresores y la misma escuela