Nadie es malo en matemáticas, todos pueden mejorar en corto tiempo

“Las habilidades matemáticas no son estáticas. No es que si eres malo en matemáticas lo serás por el resto de tu vida. No solo se puede cambiar, se puede cambiar en un período muy corto de tiempo”, dijo en un comunicado Jinjing Wang, estudiante de posgrado de la Universidad Johns Hopkins, involucrada en un experimento que demuestra que la intuición está ligada al procesamiento matemático.

Wang y la profesora de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de la misma universidad, Lisa Feigenson, desarrollaron “un juego de cinco minutos de duración para cambiar el desempeño en matemáticas de los niños”, y quedaron sorprendidas con los resultados. El juego entrena el sentido intuitivo sobre las cantidades que todo ser humano tiene desde que nace y que puede desplegar desde la infancia.

Por ejemplo, un niño pequeño expuesto a un plato con muchas o pocas galletas muy probablemente seleccionará el plato que tiene más, explicaron las investigadoras. Esa intuición para determinar cantidades sin necesidad de lenguaje o señas se denomina “sistema del número aproximado”.

El juego consiste en mostrarle a los chicos durante varios segundos una pantalla con puntos amarillos y puntos azules, y preguntarles de cuáles hay mayor cantidad, sin darles tiempo de contar.

Las investigadoras seleccionaron a 40 niños de cinco años de edad para participar en el juego, que comenzó haciéndoles preguntas sencillas pero luego les hacía preguntas más complejas a un grupo de niños, preguntas más fáciles a un segundo grupo, y preguntas fáciles y difíciles a un tercer grupo.

Al cabo de cinco minutos los niños fueron sometidos a una prueba estándar de aritmética que consistía en contar en orden inverso, resolver simples problemas verbales, escribir números o comparar la magnitud de un número y otro. Las investigadoras hallaron, para su sorpresa, que los niños que comenzaron el juego con preguntas fáciles y avanzaron hacia las difíciles mejoraron notablemente su desempeño en la prueba de aritmética.

Las mismas investigadoras hallaron en estudios anteriores que la intuición numérica, aunque imprecisa y primitiva, puede pronosticar las habilidades matemáticas de un niño cuando entre a la escuela, y en esta ocasión vieron que ejercitar esa intuición produce efectos inmediatos en el desempeño matemático de los niños. “Estos resultados son muy emocionantes para nosotras porque muestran una conexión muy clara entre un conjunto de habilidades evolutivas ancestrales y un conjunto de habilidades matemáticas formales únicas al ser humano”, dijo Feigenson.

“Esto lleva a muchas preguntas interesantes, entre ellas cuánto dura este efecto y si podemos mejorar el desempeño de matemáticas de los niños en el salón de clases”, agregó la científica. El estudio fue publicado en el Journal of Experimental Child Psychology.

Información de Agencia SINC


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