Marcas vemos, ideologías de sus dueños no sabemos.
Sí, muy rico el Tajín y las consultas del Dr. Simi te sacan de un apuro pero, ¿importan las posturas políticas de sus dueños?
Conoces sus productos, conoces sus servicios, pero ¿conoces a quienes están detrás?
Horacio Fernández Castillo
Nació en Jalisco en 1958. Es un empresario y fundador de la marca Tajín. Como buen empresario, intentó tener una carrera en la vida pública. Fue diputado federal de 2021 a 2024 y sirvió como secretario de Innovación Ciencia y Tecnología del Estado de Jalisco en los primeros meses de la administración del actual gobernador, Pablo Lemus Navarro. Fernández Castillo también es, de acuerdo a ciertas declaraciones, un racista.
¿Alguien quiere pensar en los blancos?
Aún siendo diputado federal, Fernández Castillo publicó un tuit racista en donde se mostraba preocupado por la “supervivencia” de las personas blancas.

Mentalidad de tiburón
En la LXV Legislatura, Fernández Castillo ocupó el segundo lugar en faltas. De 580 habilitaciones de voto sólo estuvo presente en 380S. Es decir, solo participó en el 65% de las sesiones de votación. ¿Quién quedó en primer lugar? ¡Lo adivinaron! Otra empresaria: Patricia Armendariz (que se reeligió en esta nueva legislatura con Morena).
¿La receta de su éxito? Robada.
Además, Fernández Castillo ha mencionado en distintas entrevistas que Tajín surgió de una salsa que preparaba “mamá Necha”, su abuela. “Un día, mientras veía como escurría la salsa en su elote, pensó que sería genial si pudiera encontrar la forma de que todo el mundo pudiera probar esa salsa. Así fue como se las ingenió para deshidratar el limón y los chiles sin que perdieran su sabor. Había nacido, sin saberlo, lo que sería una de las salsas favoritas de los mexicanos”, se lee en la página web de Tajín.
De arterias y conflictos de interés
En 2025, la organización El Poder del Consumidor alertó sobre el dióxido de silicio presente en el Tajín, un aditivo que ha mostrado efectos tóxicos en pulmones y células. Esto puede causar silicosis, afectaciones celulares y lesiones pulmonares.
Además, la misma organización acusó a Fernández Castillo de estar en un conflicto de interés mientras se discutían modificaciones en la Cámara de Diputados a la NOM-051 (la ley del etiquetado) cuando éste era diputado.
“El doctor te verá ahora”.
Víctor González Torres
Nació en 1947 en la Ciudad de México. Es un empresario y fundador de Farmacias Similares. También intentó entrar a la política y llegó a ser ex precandidato a la presidencia de la República. En ese momento tenía una postura progresista a favor del aborto e intentó ser candidato por el ahora extinto PSD. Sin embargo, la candidatura se fue a un mejor perfil: Patricia Mercado Castro.
Después de su fallido intento por la política, la postura ideológica de Gónzalez Martínez cambió de manera radical. Al menos desde 2017, el brazo filantrópico de su empresa, Farmacias Similares, donó $86,394 dólares a una organización mexicana que intenta evitar que las mujeres accedan a un aborto. La organización lleva el nombre de Vifac (Vida y Familia) y maneja una red de ‘centros para embarazos en crisis’. Estos centros dicen dotar a las personas embarazadas de información sobre salud reproductiva pero, realmente tratan de convencerlas de que no aborten.
¿Autobiografías SIMI lares?
De todos los títulos que le puedes poner a tu autobiografía, González Martínez se fue por un título digamos…peculiar. Un título que cualquier malpensado podría confundir con otra autobiografía de otro personaje político. El libro del fundador de Farmacias Similares se llama “Mi vida es lucha”. Que no se confunda con “Mi lucha” de Adolf Hitler.
¿Una cierta mirada crítica?
Antes que nada, no. No, sus empresas no producen riqueza ni empleo, eso lo producen sus trabajadores cada día. Pero sí, sus empresas sí tienen productos y servicios apreciados por millones de personas en México. ¿Qué sería del sistema de salud sin las consultas de Farmacias Similares? Aunque, sabiendo de dónde vienen, podemos acercarnos de otra manera a estos productos. Con una mirada crítica que no reconozca por reconocer. Una mirada crítica que identifique los intereses detrás de las marcas y servicios que consumimos de manera regular.