Cuarteles, calles y cuidados: El fanzine que revela los efectos de la militarización en la vida cotidiana de las mujeres en México
La militarización nunca ha beneficiado a México. A pesar de ello, en los últimos años la presencia militar en las calles ha crecido hasta superar los 100 mil soldados en todo el país, bajo la premisa de que garantizan seguridad a toda la población. Pero, ¿realmente la presencia de personas uniformadas, retenes, camiones blindados y armas protegen a las mujeres? El fanzine ‘Cuarteles, calles y cuidados’, que surge de una investigación doctoral, intenta responder esta pregunta.
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¿Alguna vez te has preguntado cómo cambia la vida de las personas que viven en zonas con alta presencia militar? ¿Cuáles son los efectos de la militarización en contextos cotidianos y cómo incrementa la violencia a las mujeres, infancias y personas de la comunidad LGBTQ+?
Para la investigadora Daniela Philipson García, quien se encuentra terminando su investigación doctoral sobre los efectos de la militarización en la violencia cotidiana contra las mujeres en México, era importante ponerle cara a una problemática invisibilizada, y que trascendiera más allá de la academia.
A través de una búsqueda activa en redes sociales, conversaciones informales con colegas y el apoyo de redes locales contactó a organizaciones, refugios de mujeres y periodistas. Entre ellas, Melissa Esquivias, una reportera que radica en León, Guanajuato, uno de los territorios en donde se concentra la investigación. Más adelante se sumaron más voces, como Mariana Beltrán y Clara de Webo para darle forma al resultado físico.
La investigación logró reunir 70 entrevistas a personal de refugios, mujeres buscadoras, mujeres indígenas y personas no binarias en los territorios de Guanajuato y en la Península de Yucatán, zonas con alta presencia militar.
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Para entender los efectos de la militarización en México, hay que reconocer que son multidimensionales y que afectan profundamente tanto la estructura institucional del país como la vida cotidiana de las personas, especialmente de las mujeres.
Contrario a la narrativa oficial que justifica la militarización en nombre de la seguridad, muchas personas que conforman comunidades con presencia militar, indican que no necesariamente trae más paz. Al contrario, trae consigo más violencia, inseguridad y miedo para ellas, sus familias y la comunidad entera.
En el caso de las mujeres, son las que más reportan cambios en sus trayectos, horarios y decisiones cotidianas, como por dónde pasar o a qué hora regresar a casa, y esto también puede significar una carga de trabajo extra al verse obligadas a garantizar seguridad a sus familias.
Una forma de entender esta realidad, es acercándose a las personas que lo viven de cerca, y documentando los cambios que reportan. Al menos así fue como Daniela, y todas las mujeres que colaboraron, lo hicieron.
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La elección de Guanajuato y Yucatán no fue aleatoria. De acuerdo con Daniela, al momento de empezar la investigación, Guanajuato era el estado con la mayor presencia de elementos de la Guardia Nacional y militares en el país. Mientras que Yucatán concentra otra dimensión de cómo opera la militarización, con la asignación de megaproyectos como el Tren Maya y la operación de empresas estratégicas y turísticas por parte de las Fuerzas Armadas.
Por un lado, algunas activistas denuncian que la presencia militar está estrechamente vinculada a la crisis de personas desaparecidas en algunos territorios del país como Guanajuato, en donde los cuarteles se instalan en zonas de alta vulnerabilidad social. Mientras que en otros territorios la militarización se asocia con el control territorial y como principales motores de los riesgos ambientales y sociales derivados de la construcción de infraestructura.
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La decisión de utilizar un fanzine para compartir los testimonios de la investigación surgió principalmente del deseo de hacer la información accesible y devolver los hallazgos a las comunidades participantes de una forma no académica. Dado a que es un tema difícil de denunciar, se les aseguró anonimato y el uso de seudónimos desde un inicio para la difusión de los resultados.
Para las mujeres en los territorios, como Wilma Esquivel, el fanzine funciona como una herramienta para cuestionar la narrativa oficial que presenta la militarización como algo positivo, permitiendo a las juventudes y mujeres cuestionar sobre el papel de la militarización en nuestras vidas.
La militarización se ha instalado en nuestra vida cotidiana sembrando miedo, incertidumbre y violencia. Pero a la vez, ha otorgado a las mujeres la capacidad de resignificar los cuidados y las redes de apoyo. Para muchas de ellas, el cuidado, la búsqueda de personas desaparecidas y la creación de redes de apoyo se han convertido en formas de resistencia política frente al control territorial de los militares, priorizando la escucha, la medicina tradicional y el acompañamiento mutuo para sostener la vida.
En otras palabras, se han convertido en “tejedoras de esperanza”, y a través del fanzine ‘Cuarteles, calles y cuidados’, podemos empaparnos de ese pedacito de esperanza. Y como bien señaló Melissa Esquivias: la militarización no se vive de la misma forma en todos los territorios, ni en todos los cuerpos.