Crisis de desaparición de mujeres en Oaxaca: Suman 129 fichas en lo que va del año
Desde hace meses, Oaxaca atraviesa una crisis de desaparición de mujeres caracterizada por un incremento acelerado de casos —que suman ya 129 fichas de búsqueda en lo que va del año—, una impunidad sistemática y la constante omisión por parte de las autoridades.
Incremento de casos de desapariciones, poca información
La desaparición de mujeres en el estado de Oaxaca es innegable. De acuerdo con datos del monitoreo de Violencia Feminicida de Consorcio Oaxaca, y la Unidad de Búsqueda de Personas No Localizadas (DNOL) se han emitido 129 fichas de búsqueda de mujeres con corte al 13 de abril de 2026. Esto se traduce en más de una desaparición por día.
En la revisión a las cifras se revela que en 79 casos fueron localizadas con vida, mientras que en 38 casos no habían sido localizadas las víctimas. La cifra total representa el 31.1% de lo registrado durante todo el año de 2025, cuando se contabilizaron 415 casos de desapariciones.
Según datos de Red Lupa, los casos de desaparición en Oaxaca se dispararon entre el 2007 y el 2008. Desde 2022, el estado concentró una cifra de 110 personas —que a la fecha continúan desaparecidas—, y hasta la fecha la cifra sigue aumentando año con año.
Yésica Sánchez Maya, integrante de Consorcio Oaxaca, denunció que el incremento de este data desde el pasado sexenio y se atribuye a una falta de condiciones de seguridad, permisibilidad y simulación. “Tenemos un incremento de violencia criminal y poca información. El Estado no nos está dando una explicación de lo que está pasando”, declaró a La Silla Rota.
De igual manera, diversas organizaciones señalan que hay un vacío legal en las políticas públicas preventivas y falta de capacitación en el tema, por lo que no existen acciones ni estrategias efectivas para frenar la crisis, particularmente dentro de la Comisión Estatal de Búsqueda.
La impunidad que convierte desapariciones en feminicidios
Colectivos como Consorcio Oaxaca y el Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos” (Ges-Mujer) mantienen sus propios registros y monitoreos independientes para visibilizar la magnitud real de la violencia feminicida. A partir de su labor, se han contabilizado 305 feminicidios y 1,257 casos de desapariciones de mujeres durante el sexenio actual.
Otras organizaciones, como Mujeres Oaxaqueñas Tejiendo Comunidad, señalan y cuestionan la estrategia gubernamental, sugiriendo que existe una narrativa oficial que busca minimizar el problema al reducirlo a simples registros administrativos. Además, denuncian que el acceso a la justicia termina siendo un mecanismo burocrático, negligente e ineficaz que simula acciones y revictimiza a quienes buscan apoyo, usualmente a los familiares de las víctimas.
Las mismas familias han declarado una y otra vez que son ellas quienes terminan realizando los procesos de búsqueda, ya que las autoridades no les garantizan que realmente vayan a iniciar una investigación.
El feminicidio es la forma más extrema de violencia, pero está precedido por otros delitos como la desaparición. A pesar de la relación evidente, persisten obstáculos institucionales para procesar estos casos como realmente lo son: una crisis y emergencia humanitaria.