Losers: Una serie documental pop, donde perder es más común que ganar

Losers es una serie de Netflix no tan promocionada y más bien un hallazgo que recomiendo ampliamente para quienes les gusta el deporte y para quienes no. De manera resumida,  presenta diversos momentos en la historia del deporte sobre equipos o atletas que no lograron un campeonato o ser reconocidos junto a los mejores, pero que su vida y carrera son dignas de contar. Es decir, su éxito no es por haber sido medallista olímpico, campeón mundial o el mejor equipo, sino por otros aspectos de su historia.

Por ejemplo un golfista que pudo haber pasado a la historia y cometió un error en el momento menos indicado y hoy es embajador de la UNICEF para promover el deporte y la igualdad. Una patinadora artística que por su color de piel fue discriminada y nunca se convirtió en medallista olímpica pero tiene una escuela de patinaje en as zonas más marginadas de Estados Unidos, una atleta que compite en trineo de perros en Alaska que nunca ha podido ganar pero tiene un criadero de perros y que su historia va más allá de la victoria.



Esta serie plantea una realidad en la vida: es más común perder que ganar, por simple matemática, en el mundial de futbol gana 1 pierden 32 y los números incrementan, en un maratón gana 1 y pierden miles, pero esas miles historias de aquellos a quien una visión materialista ven como perdedores tienen historias de éxito detrás. En la vida misma, todos los días tenemos derrotas, los días de victorias son contados, nuestros perfiles en redes sociales están todos los días llenos de historias comunes y muy de vez en cuando de victorias por compartir, como una graduación, como una defensa de tesis o como un trabajo conseguido en contra de todo pronóstico.

Losers se trata de nuestra vida cotidiana, de descubrir en las aparentes derrotas, las victorias pírricas de cada día, es más común perder que ganar, Losers podría tener la historia de Croacia en el reciente mundial por ejemplo, que fue el primer perdedor al no ganar la final, pero que es un ejemplo en las discusiones futbolísticas de que nada es imposible. Esa victoria, aparentemente pírrica, quizá sea más aleccionadora que las victorias acumuladas.

No se trata de incentivar la resignación sino de ver con otra visión, la derrota y las caídas. La vida no se trata del final sino del camino.

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