Black Mambas: Las mujeres que combaten a los cazadores furtivos

Un grupo de mujeres que se han autodenominado “Black Mamba” se han unido para detener la caza de animales en peligro de extinción. Ellas custodian un área de 400 km cuadrados de la Reserva Natural Balule desde el 2013. Las Black Mamba han decidido organizarse para luchar contra la violencia ecocida y el exterminio animal.

Se trata de un equipo formado por 32 sudafricanas que se movilizaron para detener la caza furtiva de animales tales como los rinocerontes y elefantes, ambas especies altamente cotizadas por el marfil de sus cuernos. Este batallón de mujeres patrulla diariamente la sabana para detectar cualquier movimiento de cazadores e impedir el exterminio de los animales.

El grupo inició en 2013, como parte de una iniciativa del Transfrontier Africa NPC, para proteger la Reserva Natural Olifants West Region de Balule. Dentro del primer año de operación, las Black Mambas fueron invitadas a expandirse a otras regiones y ahora protegen todos los límites de dicha reserva, que abarca 52,000 hectáreasy que a su vez forma parte del Parque Nacional Greater Kruger.

Ellas trabajan bajo un concepto conocido como “la filosofía de la ventana rota”, que implica hacer de su área de control el lugar más indeseable, más difícil y menos rentable para atrapar a cualquier especie. Con una pasión por la conservación de la vida silvestre y en particular del rinoceronte, estas mujeres se han convertido en la voz de su comunidad a través de su trabajo de conservación.

El objetivo del proyecto Black Mamba no es solo la protección de los rinocerontes con su trabajo diario, sino también convertirse en un modelo a seguir en sus comunidades. Estas valientes mujeres quieren que sus comunidades entiendan que los beneficios son mayores a través de la conservación del rinoceronte en lugar de la caza furtiva, generando conciencia respecto a la decadencia social y moral producto de esta nociva práctica dentro de sus comunidades.

Una labor que también debe ser educativa

Para las Black Mambas, una de sus principales preocupaciones es el bienestar de sus hijas(os) ya que, como ellas mismas lo dicen, “la falsa economía ha fracturado la moral y liberado los narcóticos a sus comunidades”. Es por esto que parte fundamental de su trabajo, es la labor formativa para las nuevas generaciones, la cual ha llegado a más de 2000 niñas(os), desde el año 2015.

Con información de Black Mambas y Diario Correo.


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