De Área Natural Protegida a Puerto de Altura para megacruceros: ¿Qué está pasando con Loreto?
Loreto no es cualquier puerto, es la entrada al Parque Nacional Bahía de Loreto, un Área Natural Protegida reconocida internacionalmente por su biodiversidad, en cuyas aguas habitan diversas especies como tortugas marinas, delfines, tiburones y ballenas azules, y un sector turístico del que depende aproximadamente el 80% de sus habitantes. Sin embargo, ahora está legalmente facultado para operar como una puerta de entrada internacional para megacruceros y el turismo de masas, una decisión con profundas implicaciones ambientales, sociales y económicas.
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El pasado 10 de abril se estableció la designación de Loreto, Baja California Sur, como un Puerto de Altura. El decreto, avalado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) modifica el esquema de cabotaje que Loreto mantenía desde 1997, permitiendo la única navegación de barcos pequeños entre puntos nacionales.
Ahora con la inclusión de la categoría de altura, obliga al puerto a permitir embarcaciones internacionales, con una gran capacidad de carga y dimensiones considerables, así como ampliar las operaciones de comercio exterior y el tránsito de buques para transporte de mercancías, combustibles y pasajeros.
Según las autoridades, esta modificación se debe al incremento de tráfico marítimo en Loreto, posicionándose como un “destino de influencia”. Además, pretende incentivar nuevas inversiones en infraestructura y servicios para diversificar la economía local a través del turismo marítimo. La Secretaría de Marina y Administración Portuaria Integral de Baja California Sur (API BCS) argumentan que es principalmente un “procedimiento administrativo” para fortalecer la seguridad, pero la comunidad y organizaciones ambientales tienen otros datos.
¿Qué amenazas representa esta decisión?
Elevar a Loreto a la categoría de Puerto de Altura trae consigo una serie de amenazas críticas que abarcan desde el equilibrio ecológico hasta el sustento económico de la región.
Por un lado, la bahía es el único lugar en el mundo en donde las ballenas azules llegan con sus crías a alimentarse cada invierno, una especie en peligro de extinción. El incremento de embarcaciones de gran calado y megacruceros eleva el riesgo de choques con estos mamíferos, genera ruido submarino que puede ensordecer, desorientar y dañarlas, y el tráfico marítimo puede reducir su actividad de alimentación.
Por otro lado, el 80% de los habitantes depende de actividades como el avistamiento de ballenas, buceo y kayak. Por lo que, la llegada de megacruceros podría sustituir este modelo por uno de turismo masivo que no beneficia directamente a los prestadores locales. Este riesgo también llega a los pescadores, debido a la interferencia operativa con buques comerciales y la posible contaminación de las zonas de captura como resultado de la descarga de agua de lastre de barcos internacionales.
Además, denuncian que la decisión se tomó sin consultar a los ciudadanos de Loreto, sin estudios de impacto ambiental previos y sin importar que la zona también es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
¿Qué exige la comunidad de Loreto?
Un grupo de más de 40 organizaciones ambientales, incluyendo a Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), se ha pronunciado formalmente contra el decreto, exigiendo revertir la decisión.
De igual manera, señalan que no existe claridad ni evidencia suficiente sobre la participación de autoridades clave como SEMARNAT, CONANP o el Gobierno del Estado de Baja California Sur, las cuales son cruciales para la evaluación y autorización de una modificación de este nivel.
Como resultado, habitantes y prestadores de servicios turísticos salieron a las calles de Loreto el 22 de abril con mantas y consignas expresando su inconformidad y exigiendo que se respete la voluntad local en la toma de decisiones federales, y no han parado desde entonces.
Su protesta ha saltado hasta lo digital, creando una campaña para ayudar a revocar el decreto en la plataforma change.org. Puedes encontrar como ‘Loreto no es Puerto de Altura’ o haciendo click directamente aquí.
La senadora Susana Zatarain ya ha pedido ante el Senado que se elimine, mientras que la presidenta municipal de Loreto, Paz del Alma Ochoa Amador, informó que se está preparando un recurso de controversia para solicitar formalmente la derogación o revocación del decreto. De igual manera, el gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, afirmó que respaldará al pueblo de Loreto y que, si la medida no beneficia a la comunidad, buscará que se corrija.