Niñez y desapariciones: 29 menores desaparecen a diario en CDMX y Estado de México
La crisis de desapariciones de menores en México ha mostrado una evolución preocupante durante el último año caracterizada por un ligero aumento en los reportes totales, pero con un incremento significativo en el número de casos que permanecen sin resolver. Organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia (Redim) señala que esta problemática refleja una falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades.
Los datos
Durante 2025, se reportaron más de 10,700 casos de desapariciones de niños, niñas y adolescentes, exponiendo un incremento de 0.3%, cuando en 2024 tuvo un cierre de 10,631 desapariciones de menores. Sin embargo, la cifra de menores no localizados sufrió un salto drástico del 30.3%, de 2,192 casos activos en 2024, pasó a 2,856 para finales de 2025.
Según datos de Redim, estos reportes de desapariciones se concentran de manera crítica en tres estados: el Estado de México (4116 casos), Ciudad de México (1628 casos) y Tamaulipas (1783 casos).
Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, indicó que la cifra actual de menores de 0 a 17 años desaparecidos está en 10,707, casos que hasta la fecha permanecen sin resolver. “Esto quiere decir que hay 29 desapariciones al día de algún niño, niña o adolescente. Afortunadamente muchos son encontrados con vida, pero siguen sin ser localizados casi 3 mil infantes”, señaló Ramírez.
Respuesta de organizaciones y colectivos
Organizaciones como Redim y el colectivo “Hasta Encontrarles” han realizado acciones como “Cascarita por el Día de la Niñez, Hasta encontrarles” en la Glorieta de las y los Desaparecidos, en Paseo de la Reforma el pasado 26 de abril, con el objetivo de denunciar públicamente la falta de respuesta institucional, la crisis de impunidad y la falta de seguimiento en las investigaciones. Estas demandas también se traducen a los siguientes puntos:
- Que la búsqueda de menores sea inmediata, sin obligar a las familias a esperar periodos de 24, 48 o 72 horas para iniciar las investigaciones oficiales
- La aplicación efectiva del Protocolo Adicional para la Búsqueda de Niñas, Niños y Adolescentes (PANNA) y el Protocolo Homologado de Búsqueda, asegurando que las autoridades actúen con lineamientos claros y especializados
- Que el Registro Nacional sea accesible en formatos que permitan a la sociedad civil estudiar patrones de desaparición y que incluya variables críticas como el origen étnico, discapacidad y medios de contacto con las familias
- Que cualquier actualización de las cifras (como la Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada) cuente con una metodología científica pública y participación permanente de los colectivos de víctimas
- Frente al aumento de amenazas y asesinatos, exigen medidas de protección con perspectiva de género e interseccional para quienes realizan labores de búsqueda en campo, además de asignación de presupuesto a las instituciones de búsqueda y justicia, en lugar de depender de subsidios temporales, y priorizar la inversión en tecnología para el análisis criminal
Pero principalmente, las organizaciones insisten en poner a la niñez primero en todas las decisiones de seguridad y migración, fortaleciendo instancias como el SIPINNA y garantizando que el interés superior del menor sea el eje de toda acción estatal.