“Tengo miedo”: justicia mexicana vuelve a fallar y deja libre al asesino de Maciel Alejandrina
Una vez más, la justicia mexicana le da la espalda a las víctimas. En una audiencia llevada a cabo en la Ciudad de México, la jueza Aneshuarely Amerande Riojas ordenó la liberación de Mario Alberto “N”, señalado como responsable del feminicidio de Maciel Alejandrina Sánchez, ocurrido en 2019.
Maciel fue víctima de una agresión brutal: su pareja la drogó, la violentó y la dejó con lesiones que la mantuvieron luchando por su vida durante mes y medio. Finalmente, sufrió muerte cerebral debido a la gravedad de los daños. Mientras ella permanecía hospitalizada, él le envió una tarjeta pidiéndole perdón por “perder el control”.
Años después, y tras una larga lucha impulsada por colectivas y familiares, en 2023 se había logrado que el agresor enfrentara prisión preventiva. Sin embargo, la reciente resolución judicial revierte ese avance y lo devuelve a las calles, dejando en evidencia un sistema que parece incapaz de sostener justicia para las mujeres.
Hoy, la voz de Austria, hija de la víctima, ha sacudido a las redes sociales. En un video, denunció que esta decisión no solo deja impune el crimen, sino que pone en riesgo su vida y la de su hermano menor. “Tengo miedo… no nos dejen solos”, expresó, señalando además la falta de perspectiva de género en la resolución.
Teme excarcelación de f3min1cida de su madre.
Austria, hija de Maciel Alejandrina Sánchez Ronquillo víctima de #violación, golpes y as3s1nato, reveló que teme por su vida y la de su hermano. pic.twitter.com/wY2MMERjD2— Sintexto (@SintextoMX) March 27, 2026
La liberación, programada para este 27 de marzo, no solo reabre la herida: vuelve a poner en duda a la justicia. La decisión de la jueza Aneshuarely Amerande Riojas deja más preguntas que respuestas. Resulta difícil entender cómo, con la gravedad del caso, se llega a una resolución de este tipo. No se trata de un tecnicismo, sino de una determinación con consecuencias reales. Porque al final, no solo queda en libertad un agresor: también persiste la sensación de que la justicia, una vez más, no estuvo del lado de las víctimas.