Municipio de Aguascalientes ofrece tratamientos para mujeres para “sentirse bien”: ¿Realmente es salud femenina o presión estética?
A través del DIF Municipal, se lanzó una invitación para que las mujeres acudan a tratamientos de salud de forma completamente gratuita, como parte de la jornada “Vuélvete a Sentir Bien”. Sin embargo, algunos de los servicios que se ofrecen no están avalados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y responden a un enfoque vinculado a las trampas culturales del autocuidado y la presión estética. Te contamos.
Las trampas culturales del bienestar y autocuidado
Durante muchos años, la mayoría de las mujeres son orilladas a creer que los problemas de salud que presentan se deben a su suerte genética y estilo de vida. Y en grandes rasgos, es cierto: todo lo que comemos, la calidad del sueño y qué tan activas seamos influye en cómo se manifiestan nuestros problemas de salud.
Pero olvidan algo importante: muchas de estas “decisiones” no siempre se hacen de forma libre y autónoma. En numerosos casos, las prácticas que nos conducen a presentar problemas de salud son consecuencia de jornadas laborales extensas, las labores del hogar, el cuidado de hijos y otras responsabilidades que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres.
Además, está lo estético. Y muchas veces se pierde el verdadero mensaje de lo que representa la salud femenina al tratar de venderlo como una necesidad.
¿Cuidado o presión estética?
Para explicar este último punto, echémosle un vistazo a los tratamientos gratuitos que ofrece el DIF Municipal. Entre ellos se encuentran: Incontinencia urinaria, Tensado vaginal, Cicatrices queloides, Estrías, Acné, Onicomicosis, Vaporización de verrugas, Ectopia glandular, HIFU vaginal y facial, Plasma Rico en Plaquetas.
La iniciativa intenta venderse como una jornada enfocada al “cuidado integral de la salud femenina”, pero muchas de estas variantes no presentan un problema de salud grave. Al contrario, pueden llegar a ser completamente inofensivas y no requerir ningún tipo de tratamiento médico obligatorio. Además, si no se manipula adecuadamente este tipo de tratamientos pueden surgir riesgos de infección.
Muchos de estos tratamientos deben ser recomendados por un médico y/o ginecóloga para evaluar si es adecuado, tal como es el caso de tensado vaginal o el HIFU facial o vaginal, que se trata de tratamientos estéticos para mejorar la calidad de vida, no como una necesidad médica urgente.
O tal es el caso de las cicatrices queloides, del acné y estrías. En realidad, no representan un riesgo para la salud física, pero muchas veces pueden afectar nuestra apariencia y autoestima. Sin embargo, los tratamientos requieren más de una sesión y es conocido que no se eliminan por completo. ¿Cómo se pretende ofrecer un servicio gratuito de una sesión, cuando se requiere por lo menos 3 semanas de tratamiento para empezar a ver resultados?
Entre otros servicios, como la ectopia glandular, se trata de condiciones comunes que muchas veces no requieren tratamientos.
En México, la Cofepris únicamente permite el uso de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) en establecimientos autorizados como bancos de sangre o laboratorios certificados. A pesar de ser un tratamiento efectivo, su seguridad depende de que se realice en un entorno autorizado y por profesionales con la formación adecuada. No se ha aclarado si se cuenta con todas las regulaciones.
¿Qué tan efectiva puede ser?
Existen muchas formas de cuidar y promover la salud femenina, pero posicionar este tipo de campañas, como “Vuélvete a Sentir Bien”, como una estrategia de autocuidado puede traer consigo consecuencias si se sigue enfocando en lo externo. Es importante ver la salud femenina desde adentro.
Los médicos recomiendan que el cuidado preventivo para las mujeres incluya chequeos ginecológicos regulares, citología vaginal y pruebas de detección del virus del papiloma humano (VPH), así como servicios para el cuidado de las mamas y la salud sexual, entre otros. No resulta descabellado pensar que este tipo de servicios también podrían ofrecerse de manera gradual y gratuita.
El problema no es que existan este tipo de tratamientos, sino que se promuevan como condiciones necesarias para el autocuidado y salud femenina.