La verdadera historia de Timón y Pumba

Cuando hablamos de relaciones en la naturaleza, quizá nuestros primeros pensamientos son asociados a la competencia y la depredación. Una mala interpretación del darwinismo, llevada a nuestras sociedades, nos ha dado una cruenta visión de la vida donde impera la lucha entre especies como mecanismo de diversificación evolutiva. Pero esto no es así, en la biósfera podemos encontrar más ejemplos de cooperación y apoyo mutuo que de competencia.

Según describe un artículo publicado en Suiform Soundings una revista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza especializada en cerdos–, los jabalíes verrugosos (Phacochoerus aethiopicus) han aprendido a deshacerse de garrapatas y otros parásitos recurriendo a los servicios de acicalamiento de sus vecinos: un grupo de mangostas rayadas (Mungos mungo) en busca de un poco de alimento.

Los jabalíes de la península de Mweya en el parque africano se tumban en presencia de estos pequeños mamíferos carnívoros y estos forman una especie de equipo de limpieza para examinar los parásitos de los cerdos. Llegan incluso a subirse sobre ellos para tener acceso a más garrapatas.


“Este tipo de colaboración entre diferentes especies de mamíferos es raro y esta particular interacción demuestra una gran confianza entre los animales”, dice Andy Plumptre, autor del comentario, y director del programa del rift albertino (una falla en África oriental) de la Wildlife Conservation Society.

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Para el experto, “este es uno de los pocos casos en los que un mamífero acicala a otra especie de mamífero”, aunque recuerda que este comportamiento ocurre de manera ocasional entre diferentes especies de primates. Pero, “no se ha hecho ningún análisis de esta conducta”, confiesa Plumptre, curioso de saber si otras interacciones entre mamíferos suceden en la vida salvaje.

Los encuentros entre mangostas y jabalíes verrugosos son ejemplos únicos de mamíferos exhibiendo una relación simbiótica llamada mutualismo, en la que dos especies de animales colaboran para que ambos grupos saquen provecho. Los jabalíes ganan una limpieza y las mangostas un almuerzo.

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El mutualismo se despliega a lo largo de la extensa maquinaria de la vida, desde las plantas que muestran una generalizada simbiosis con insectos y otras especies animales, hasta relaciones como ésta que se da entre vertebrados, aunque generalmente de diferente clado; como el de los rinocerontes, cebras y otros animales que reciben la visita de aves llamadas picabueyes (Buphagidae) que se alimentan de garrapatas, tábanos, larvas y otros parásitos que se alojan en la piel del mamífero.

Lecciones todas que nos da la vida en sus diversas manifestaciones para tejer entre nosotros los humanos puentes de cooperación y dejar a un lado la imposición cultural de la competencia… Quizá si tomamos esa lección, en el futuro todas y todos podremos decir ¡Hakuna Matata!

 


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