Tania Ganitsky #VocesVioletas

#VocesVioletas es un espacio semanal dedicado a compartir poesía escrita por mujeres de México y Latinoamérica.

Tania Ganitsky (Bogotá, Colombia, 1986). Profesional en Estudios Literarios con maestrías en Filosofía y en Literatura. En el 2009 ganó el Concurso Nacional de Poesía de la Universidad Externado de Colombia con la selección de poemas “El don del desierto”. En el 2014 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Obra Inédita con su primer libro: dos cuerpos menos (2015).

Selecciones de su obra han sido incluidas en antologías como Moradas Interiores. Cuatro poetas colombianas (2016), publicada por la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y en Transfronterizas. 38 poetas latinoamericanas (2016), un libro editado por el departamento de literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Publicó Cráter, un libro de poemas y grabados creado con el artista José Sarmiento, en el 2017. En el 2018, publica Desastre lento en la Colección de poesía Un libro por centavo, de la Universidad El externado. Actualmente reside en Inglaterra, donde cursa un doctorado en Filosofía y Literatura en la Universidad de Warwick.

A continuación presentamos una breve selección de su obra poética:


Del libro “Desastre lento”

*

DICEN que la última llama

se encenderá

en el océano.

En el vientre de la ballena

que hospeda los mitos olvidados,

en su canto,

que conjura el retorno de los dioses.

Pero yo he escondido

unas cerillas

para amparar las llamas

de la tierra


Ucrania

 

New born babies interpret love in the voices of mothers. 

 Wallace Stevens

Las madres soltaron las dagas

y ahora prometen benevolencia.

Su voz era un témpano de hielo,

lo afilaba apagando fuegos secretos.

Que vuelvan los huérfanos a dormir

en su canto, piden las hurañas.

Su voz era la punta del iceberg

que perforaba el corazón de las ballenas.

Clavaron sus dagas en el campo de hielo —

fracturaron el camino de retorno.

Su voz era el exilio. Yo al amor no volvería.


*

LOS CABALLOS no iban a vivir

tanto tiempo.

Pero encontraron ofrendas

en el sueño de los muertos.

Allí pastan, beben agua y, a veces,

se acercan a las manos

cubiertas de panela

que brotan como flores dulces

a su alrededor.

Doblan el cuello y reciben la ternura

que también debió extinguirse

hace tiempo.


Tu barco 

Para Andrés

Para enviarte un barco de papel

puedo dibujarlo o hacerlo en origami,

pero ninguna de estas formas haría sobrevenir

el barco más tuyo.

Llegaría solo un barco

al que te sería fácil poner un nombre,

guardar en un cajón y mostrar a tus amigos.

Para enviar el barco tuyo

lo mejor que puedo hacer es desviarlo.

Así no sabrás qué forma tiene,

si es de los que parten, de los que llegan,

si flota o está hecho solo para hundirse.

Para que siempre sea ese barco tuyo

que como tú, a ti mismo,

siempre esperas.


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