Niñas en riesgo en Cataluña: aproximadamente 6.000 de ellas están en riesgo de sufrir mutilación genital femenina
Cerca de 230 millones de mujeres y niñas en todo el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital femenina, muchas de ellas antes de los 15 años. En Cataluña, una comunidad autónoma de España, se estima que 6.000 niñas, de entre 0 y 14 años, están en riesgo de sufrir esta práctica.
En Tarragona, unas profesionales de la salud conocidas como parteras o comadronas, alertaron sobre el riesgo potencial de sufrir mutilación genital femenina que tienen diversas niñas, asegurando que muchas mujeres que han sido mutiladas desconocen el alcance real de las consecuencias que esta práctica puede comportar para su salud.
A través de un comunicado del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Tarragona (CODITA), las comadronas reportaron que se trata aproximadamente de 6000 niñas en Cataluña. Tan solo en 2012, un estudio elaborado por los investigadores Adriana Kaplan Marcusán y Antonio López Gay aseguraba que el número de niñas en riesgo de sufrir mutilación genital en España aumenta un 61% en 4 años.
La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, junto con la Fundación Wassu-UAB, lanzaron un estudio que expone que Barcelona, Girona y Madrid son las provincias con mayor incidencia en MGF, sumando más de 700,000 niñas en riesgo.
El año pasado, se detectaron 17 casos de MGF practicados a menores y 141 casos potenciales en la última década, según información de ABC. Muchas de estas son identificadas de origen inmigrante africana.
Por otro lado, el dato de las 6.000 niñas en riesgo no significa que todas vayan a ser sometidas a esta práctica, sino que es la cantidad que ha sido identificada dentro de una población considerada potencialmente expuesta al riesgo.
¿Qué es la mutilación genital femenina (MGF)?
De acuerdo con UNICEF, la mutilación genital femenina hace referencia a todos los procedimientos que implican la extirpación total o parcial de los genitales externos de la mujer con fines no médicos, principalmente en niñas entre 0 y 15 años.
En cualquiera de sus formas, la mutilación genital femenina es una violación de los derechos humanos con graves secuelas físicas y psicológicas, como infecciones, dolor crónico y traumas emocionales, ya que no tiene ningún beneficio para la salud y puede provocar graves complicaciones a largo plazo, incluso la muerte.
Algunos de los riesgos inmediatos de esta práctica pueden ser las hemorragias, los estados de conmoción, las infecciones, la transmisión del VIH, la retención de orina y el dolor intenso. Además de pérdida de confianza, ansiedad y depresión, a largo plazo.
A pesar de que esta práctica afecta a millones de niñas en todo el mundo, sigue siendo invisibilizada y justificada mediante religiones, creencias y costumbres. “Erradicar la mutilación genital femenina no es solo una cuestión sanitaria; es una cuestión de derechos humanos, de igualdad y de protección de la infancia. Las comadronas estamos al lado de las mujeres para informar, acompañar, prevenir y contribuir a poner fin a esta forma de violencia”, señala CODITA.