Las infancias intersexuales no están protegidas: Exigen justicia para Samuel Sofía en Argentina
Para Milagros Ávila, que iba a convertirse en madre por primera vez, lo tenía todo claro. Si su bebé nacía varón, lo iba a llamar Samuel, si nacía mujer, sería Sofía. Para su sorpresa, ese bebé nacería intersexual y estaría convencida en llamarle Samuel Sofía. Sin embargo, la estigmatización y la negligencia de los médicos le costaron la vida a solo unos días de su nacimiento.
El caso
Milagros Ávila fue internada en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega de Moreno el 7 de mayo de 2026. Tras una cesárea, los profesionales médicos reaccionaron con desconcierto y señalaron que “había un problema con sus genitales”.
A pesar de que Milagros exigía que le entregaran a su hijx, los médicos los mantuvieron separados por unas horas, sin ni siquiera dejarle ver su rostro. “Yo ni la cara le vi a mi bebé. A mi bebé lo conozco recién al otro día”, declaró en una entrevista para Desalambrar.
Milagros pudo conocer la cara de su bebé al día siguiente mediante una fotografía que logró tomar su acompañante, mientras que el equipo médico insistía en proporcionar intervenciones quirúrgicas al menor. En todo momento, Milagros rechazó las peticiones e insistió en que registraran a su bebé como “X”, ni niño ni niña. También afirma que recibió comentarios deshumanizantes como que su hijx era un “deformado”.
Al darle el alta, le entregaron una epicrisis con datos alterados, incluyendo un peso falso y la asignación del sexo masculino, por lo que Milagros rechazó firmar ese documento hasta que le entregaron un informe corregido en el que se dejó el casillero de sexo en blanco.
Justicia para Samuel Sofía
A 8 días del nacimiento de Samuel Sofía, empezó a presentar graves problemas respiratorios, por lo que ingresadx de urgencia al Hospital Garrahan. Milagros entonces cuestionó que no hubieran realizado el traslado a un centro especializado desde el primer día, cuando toda la atención se centró en sus genitales.
Samuel Sofía padecía una coartación de la arteria aorta, una cardiopatía congénita grave. Pero para el momento que lo detectaron, ya era demasiado tarde. No llegó a cumplir ni un mes de vida.
La muerte de Samuel Sofía está atravesada por una violencia instrumentalizada por la negligencia médica, la desinformación, los términos estigmatizantes utilizados por personas que se llaman profesionales y la ausencia de protocolos médicos con enfoque en derechos humanos para las personas intersexuales.
Para Milagros, esta historia no acaba ahí. Hoy continúa exigiendo verdad, justicia y reparación: “No voy a parar hasta que estos médicos de porquería se queden sin matrícula”, declaró.
Las infancias intersexuales existen y resisten
Aproximadamente el 1.7% de las personas tienen un rasgo intersexual, de acuerdo con Human Rights Watch. La mayoría de estas personas suelen ser sometidas a cirugías “normalizadoras” que son irreversibles, arriesgadas y médicamente innecesarias, y todo esto sucede en el periodo de la infancia.
Pero las personas intersexuales no tienen un problema médico, de hecho pueden vivir de forma completamente saludable. Desde el activismo intersexual, la comunidad recuerda: las personas intersexuales deberían poder decidir por sí mismas cuando sean mayores si quieren o no recibir tratamiento o cirugías. Y por supuesto, nadie debería tener el poder de decidir qué intervenciones hacer, especialmente cuando las vidas de las infancias intersexuales pueden resultar en algo que fácilmente podría haber sido evitado.