Adiós al SOP, hola al SOMP: ¿Por qué importa que se le cambie el nombre a un síndrome que afecta a 1 de cada 8 mujeres en el mundo?
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) afecta a 170 millones de mujeres en el mundo. Sin embargo, nadie nos explica qué es, cómo se manifiestan sus síntomas ni cómo se puede controlar. Tras décadas de críticas por parte de pacientes y un esfuerzo global de más de 50 organizaciones médicas, llegó una propuesta que podría cambiar la manera en la que vemos, y tratamos, este síndrome: adiós al SOP, hola al Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).
Pero antes, ¿de qué hablamos cuando hablamos del SOP?
El SOP ha sido percibido como un problema ginecológico u ovárico a lo largo de los años, pero la creciente investigación, evidencia y las guías internacionales han demostrado que es más que eso: se trata de un trastorno endocrino-metabólico que afecta a las mujeres de diversas formas.
Por ejemplo, el SOP trae consigo un impacto hormonal y reproductivo, en donde se puede llegar a detener el desarrollo normal de óvulos, provocando irregularidades menstruales, ausencia de ovulación e infertilidad.
De igual manera, el aumento de producción de andrógenos puede derivar en síntomas como hirsutismo, es decir, presencia de vello facial y corporal excesivo, así como acné persistente y alopecia androgenética.
Por otra parte, suele asociarse con la resistencia a la insulina, lo que eleva el riesgo de padecer diabetes tipo 2, obesidad visceral, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además, las pacientes tienen una mayor predisposición a sufrir ansiedad y depresión, debido al impacto de los síntomas físicos y los desequilibrios químicos generales.
En grandes rasgos, el SOP tiene repercusiones en la salud de múltiples sistemas y representa una carga sanitaria y económica creciente. Por lo que no se puede reducir todo a un solo problema.
Más que un cambio de nombre
A menudo, el tratamiento para el SOP queda en la administración de anticonceptivos para regular los síntomas previamente mencionados. Pero eso no cura la raíz del problema, puede llegar incluso a empeorarlo cuando se dejan de tomar.
El cambio de nombre no es solo una modificación terminológica, viene acompañado de una redefinición profunda de cómo se entiende este síndrome, cómo se diagnostica y qué tratamientos se pueden ofrecer. Esto también puede ayudar hasta un 70% de mujeres que no saben que lo tienen, a identificar mejor sus síntomas y a recibir un diagnóstico real.
Al eliminar la palabra “poliquístico”, se reduce la carga negativa y la preocupación de los pacientes por la presencia de quistes inexistentes. También abre la puerta a que profesionales de salud, como endocrinólogos, nutricionistas y ginecólogos, colaboren desde el primer día en el diagnóstico y tratamiento.
Un esfuerzo global
La iniciativa fue liderada por la endocrinóloga australiana, Helena Teede, en colaboración con 56 organizaciones médicas y científicas de todo el mundo, incluyendo la Endocrine Society.
Es una propuesta que tomó hasta 14 años de trabajo, incluyendo procesos de encuesta Delphi modificados, talleres con la técnica del grupo nominal y análisis de implementación y marketing, para asegurar que el nuevo nombre refleje con precisión la naturaleza de esta enfermedad, la adecuación cultural y la prevención del estigma.
La propuesta oficial, publicada en la revista The Lancet el 12 de mayo de 2026, describe que se llevó a cabo un proceso global estructurado y por etapas, incorporando perspectivas de pacientes y profesionales de todas las regiones del mundo, para establecer el nuevo nombre.
El cambio de nombre tan solo se produjo en febrero de este 2026, por lo que puede tomar hasta 3 años para que se incorpore a las directrices internacionales. Al momento, ya se encuentran desarrollando la ruta de transición para apoyar la adopción en la práctica clínica, la investigación, la educación y la comunicación pública. Se espera que este cambio trascienda a la atención médica, a las políticas y a la investigación, así como para el avance en la comprensión y tratamiento de este síndrome.