FantasIAs sexuales a tu alcance: El negocio de las novias virtuales creadas con Inteligencia Artificial
Cada vez son más personas quienes buscan un espacio de exploración libre de prejuicios, sin riesgos y sin involucrarse emocionalmente en el plano digital, en especial en dinámicas sexuales, juegos de rol y BDSM. A pesar de que este estilo de vida se basa en principios fundamentales como el consentimiento, seguridad, comunicación y confianza, el uso de la IA está dando lugar a un espacio en donde el consentimiento se vuelve prácticamente irrelevante.
La inteligencia artificial (IA) y el uso de aplicaciones especializadas están transformando la forma en la que muchas personas tienen su primer acercamiento a la sexualidad, particularmente dentro de la comunidad BDSM. Para algunos, funciona como una herramienta de exploración y para conocerse mejor, especialmente en dinámicas de sumisión. Sin embargo, para otros la IA está empezando a sustituir por completo la intimidad real.
La participación de aplicaciones como Replika, Character.AI, Anima AI, Joi AI y Soulmaite es fundamental para entender este fenómeno. Al ser plataformas digitales que ofrecen estos servicios, han convertido en un modelo de negocio la idea de que las mujeres existen para satisfacer las necesidades de otros sin importar si son reales, o si hay consentimiento por su parte. “Puedes crear tu fantasía con la hija de tu amigo de 18 años, con la madrastra, la prima o la hermana menor de tu pareja”, señala en un video la creadora de contenido Carla Galeote.
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¿Qué permiten hacer estas aplicaciones?
- Diseño a medida: El usuario puede “crear” una novia virtual eligiendo aspectos específicos como su apariencia física, etnia, edad, personalidad, profesión y rol.
- Programación del comportamiento: Además de funcionar como chatbot, estas IAs están diseñadas para escuchar al usuario, hablarle y mostrar deseo hacia él de la forma en la que decida. Permite “editar” el tipo de fantasía, y sobre todo, nunca dice que no a ninguna petición.
- Falta del consentimiento: Estas aplicaciones crean entornos de simulaciones diseñadas para la sumisión y la gratificación inmediata, representando un grave retroceso en la percepción de la autonomía de la mujer.
Todos los caminos llevan a la violencia contra las mujeres
Este fenómeno se ha extendido hacia la conversación inmersiva y los chatbots de juegos de rol, y llegado al punto de meter presión a trabajadoras sexuales para ceder su propia imagen a estas plataformas. Tal ha sido el caso de Alix Lynx y Jenna Starr, que decidieron licenciar su imagen a Joi AI para extender su línea de trabajo, que incluye escenarios de violación simulada, juego con cuchillos y asfixia. “Algunas cosas que los fans desean no son cosas que yo haga personalmente, pero la IA puede ofrecer esa fantasía”, declaró Lynx.
Pero la IA no puede reemplazar la intimidad real, ni ofrecer una autonomía sexual para las mujeres. Entre más avances tecnológicos hay, más formas de violentar a las mujeres surgen de ellas, y cada vez es más visible la desproporción que hay en la oferta de servicios, ya que la IA generativa suele hipersexualizar el cuerpo femenino, particularmente de mujeres jóvenes, blancas y delgadas.
Con todo el contenido real y consensuado que ya existe, nos seguimos preguntando: ¿por qué se sigue recurriendo a la simulación y creación de contenido sexual generado por IA? Y sabemos que la respuesta se basa principalmente por el deseo de control total, la eliminación de los límites humanos y la búsqueda de una “obediencia pura” que la realidad no puede ofrecer.
Cuando una persona puede crear, diseñar y programar a su “novia virtual” para que nunca diga no y esté disponible en todo momento, está replicando una dinámica de poder en donde el deseo y el consentimiento del otro, no existe. El problema no es la fantasía, ni el BDSM, ni la exploración de la sexualidad: es que esa lógica puede volverse el parámetro desde el cual uno se relaciona con mujeres en el plano real.