Colectivos de búsqueda identifican múltiples “focos rojos” de desapariciones en CDMX: ¿Cuáles son?
Frente a la crisis de desapariciones que México está atravesando, los colectivos de búsqueda se han organizado para llevar a cabo extensas jornadas de búsqueda durante el último año, logrando hacer el hallazgo de identificación de víctimas y la ubicación de los “focos rojos”.
El hallazgo de restos óseos, focos rojos e identificación de víctimas
Entre mayo del 2025 y marzo de 2026, los colectivos de búsqueda realizaron jornadas de búsqueda cubriendo aproximadamente un millón de metros cuadrados en diversas zonas de Ciudad de México y el Estado de México. Estas acciones contaron con la participación de más de 10 mil personas, conformado principalmente por familiares de desaparecidos, voluntarios y la colaboración de autoridades de la Ciudad de México.
En este proceso de búsqueda, los colectivos lograron el hallazgo de 65 restos óseos en diversas zonas de CDMX y Estado de México. De los restos recuperados, todos fueron sometidos a exámenes forenses y eso logró la identificación de 13 personas, cuyos restos fueron entregados a sus familiares. Según información de El Sol de México, 2 de las 13 personas identificadas fueron hombres menores de edad.
De igual manera, los colectivos señalaron que estas zonas donde se hicieron los hallazgos y donde ocurren más desapariciones, son puntos en donde opera la delincuencia organizada y donde persiste actividad como reclutamiento forzado y trata de personas, denominándolos como focos rojos.
¿Cuáles son las zonas identificadas como “focos rojos”?
Como parte de las jornadas de búsqueda, el trabajo se concentró principalmente en zonas de Tlalpan, Tláhuac y Gustavo A. Madero. Además de 6 municipios mexiquenses como: Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla de Baz, Tultitlán, Tultepec, Coacalco de Berriozábal y Ecatepec de Morelos.
Bajo sus hallazgos, los colectivos de búsqueda y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ), establecieron como puntos prioritarios los siguientes:
- En Tlalpan: La zona del Valle de Tezontle, San Miguel Topilejo y el Ajusco
- En Tláhuac: El lago de Chalco y el Bosque de Tequesquite
- En Gustavo A. Madero: El cerro del Guerrero y el parque Sierra de Guadalupe
Además, también señalan la presencia de grupos delictivos en esas zonas.
A pesar de los hallazgos, la respuesta sigue siendo deficiente frente a la magnitud del problema
En lo que va de 2026, las desapariciones en CDMX han mostrado un incremento del 57% respecto al año anterior, evidenciando fallas en la prevención por parte de las autoridades.
Organizaciones han acusado que las medidas del Estado para localizar a los desaparecidos son insuficientes y que las autoridades a menudo buscan minimizar la crisis de desapariciones que México está viviendo. De igual manera, advierten sobre una debilidad en los protocolos de atención a víctimas y falta de coordinación entre la Fiscalía, la Comisión de Búsqueda y los sistemas de videovigilancia como el C5.
“Tenemos todavía un camino que recorrer, pero cada hallazgo tendrá un seguimiento hasta su restitución. Lo que buscamos es que cada resultado se traduzca en una respuesta para las familias”, declaró Luis Negrete, Comisionado de Búsqueda de Personas Desaparecidas en la CDMX.
Actualmente el banco de ADN de la Coordinación General de Investigación Forense y Servicios Periciales de la Fiscalía CDMX, cuenta con 300 perfiles genéricos de familias de personas desaparecidas. La FGJ convoca a más familias a dejar sus perfiles genéticos para ampliar las búsquedas y lograr una pronta identificación de los 52 restos óseos que permanecen sin identidad.
Los hallazgos actuales son un paso necesario para alcanzar la justicia. Pero en un país donde el número de personas desaparecidas sigue aumentando, no podemos dejar de exigir a las autoridades que amplifiquen las estrategias de prevención, de protección y reparación.