La NASA descubre que el asteroide Donaldjohanson es más grande y complejo de lo esperado
La nave espacial Lucy, misión de la NASA dedicada a explorar los asteroides troyanos de Júpiter, acaba de completar un sobrevuelo clave sobre el asteroide Donaldjohanson, una roca espacial tan enigmática como inesperadamente grande. Lo que debía ser una parada técnica en su ruta terminó revelando información valiosa sobre las dinámicas de formación planetaria del sistema solar.
El sobrevuelo del 20 de abril de 2025, a unos 960 kilómetros de distancia del asteroide, entregó imágenes parciales que dejaron perplejos a los científicos. Donaldjohanson mide más de lo que se estimaba inicialmente: se calcula que su longitud supera los 11 kilómetros, con un ancho máximo de 5 kilómetros, dimensiones que excedieron el campo de visión del generador de imágenes L’LORRI. Esta limitación técnica no impidió detectar su inusual morfología: una forma alargada, parecida a un bolo de boliche o a dos conos de helado unidos por un cuello angosto, lo que sugiere que podría tratarse de un objeto binario de contacto.
El hallazgo fue más que una anécdota visual. Hal Levison, investigador principal de la misión, señaló que la complejidad geológica de Donaldjohanson aporta pistas cruciales sobre los procesos de colisión y los componentes básicos que dieron origen a los planetas. Esta roca, fragmento de un cuerpo mayor desprendido hace unos 150 millones de años, se convierte así en una cápsula del tiempo que podría esclarecer las fases más primitivas del sistema solar.
Aunque Donaldjohanson no era un objetivo científico principal —a diferencia de los asteroides troyanos que Lucy encontrará entre 2027 y 2033—, su estudio fue un ensayo completo para probar el potencial de observación de la nave. La diferencia con la pasada prueba técnica sobre Dinkinesh radica en que aquí se ejecutó una estrategia integral de recopilación de datos, lo cual también servirá como modelo para los sobrevuelos venideros.
Las próximas semanas serán clave para interpretar los datos recolectados por L’LORRI, L’Ralph (generador de imágenes en color y espectrómetro infrarrojo) y L’TES (espectrómetro térmico). Estas herramientas podrían ofrecer una imagen tridimensional más precisa del asteroide y una lectura detallada de su composición.
Más allá del hallazgo visual, Donaldjohanson demuestra que incluso las “paradas técnicas” en el espacio pueden romper expectativas y ampliar nuestra comprensión del cosmos. Como apuntó Tom Statler, científico del programa Lucy, la misión tiene el potencial de abrir una nueva ventana a la historia del sistema solar. Y este ensayo general, lejos de ser un simple calentamiento, ya dejó un impacto.