Las empresas que conoces, invirtiendo en lo que no quieres saber (o sí).
Cómo las grandes compañías acaban metiéndole tecnología (y dinero) a temas militares.
Empresas que conocemos por sus videojuegos, lentes de realidad virtual o playlists tienen, escarbando un poco, un origen o un destino en el complejo militar-tecnológico. Analicemos el caso de Pokemon Go, Palantir y Meta.
Pokémon GO
Keyhole Inc. fue una empresa de visualización geoespacial 3D fundada por John Hanke. Se asume que parte de su financiación inicial llegó de In-Q-Tel, el fondo de capital de riesgo creado por la CIA. Su tecnología se hizo notar durante la Guerra en Irak, y en 2004, Google la compró; ese software se convirtió en Google Earth.
Hanke terminó liderando la división “Geo” de Google (Maps, Earth) y, en 2010, fundó dentro de la propia Google el laboratorio Niantic, que años después crearía Pokémon Go.
Más recientemente, medios han señalado que Niantic firmó una colaboración con Vantor, una contratista militar. Vantor se habría adjudicado un contrato del Ejército de Estados Unidos por hasta 217 millones de dólares para modelar terreno en 3D, con información que tú le pudiste haber proporcionado en Pokémon Go. Los escaneos de ubicación del popular juego de realidad aumentada han ayudado a entrenar a la IA para reconocer e interpretar espacios físicos.
Niantic negó que los datos de Pokémon GO formen parte de su acuerdo con Vantor. Sin embargo, en otro comunicado, la compañía aseguró que “los escaneos sobre el terreno fueron un componente para entrenar los modelos fundacionales de Niantic Spatial.
Palantir
Nació como una herramienta de vigilancia respaldada por la CIA, financiada inicialmente por In-Q-Tel y el anticristo Peter Thiel, y surgida del programa Total Information Awareness (TIA), que el Congreso estadounidense clausuró en 2003 debido a violaciones de la privacidad. Aunque Palantir continuó operando como entidad privada.
El software de Palantir permite el análisis masivo de datos para la policía predictiva y el rastreo, que genera preocupaciones sobre la elaboración de perfiles y discriminación, tal como lo demuestra su papel en las operaciones del ICE y en la vigilancia biométrica israelí sobre palestinos.
Meta y Oculus
Palmer Luckey fundó Oculus VR en 2012, y vendió la compañía a Facebook en 2014 por 2 mil millones de dólares. Tras salir de Facebook en 2017, fundó Anduril Industries con personas cercanas a Palantir.
Anduril fabrica drones autónomos, torres de vigilancia con IA, vehículos submarinos no tripulados y sistemas de mando y control para el campo de batalla.Sus productos ya se han usado en la frontera entre Estados Unidos y México y se han enviado a Ucrania para su uso contra Rusia.
No olvidemos que Oculus VR popularizó la realidad virtual moderna con el Oculus Rift, una línea descontinuada de visores de VR.
¿Qué otros casos conoces de productos o servicios cotidianos que se utilicen con fines militares?Escríbelos en los comentarios