Un ex productor de Televisa mantuvo relación de abuso con adolescente, nadie hizo nada

México Manchado es una columna recurrente de Francisco Trejo. Las opiniones son su responsabilidad.

Sasha, Benny, Luis y Yordi.

Para estos momentos, casi 24 horas después y en pleno after de un 8M especialmente fuerte en medio de acusaciones del gobierno federal sobre sus intensiones anti-obradoristas, ya fue viral la nota (a partir de tuits) en la que la cantante y actriz Sasha Sokol acusa a Luis De Llano Macedo de groomer, abusador sexual y pedofilia. 

El productor estaba cerca de sus 40 años mientras Sokol era una adolescente de 14. Si uno sigue noticias de espectáculos en México, el cual es mi gusto culpable, sabe que esto era más que un secreto a voces.

Era más bien de esas verdades incómodas de las que no convenía hablar con Chapoy u Origel. En más de una ocasión escuché justificaciones sobre otros tiempos o que Sokol era especialmente despierta para su edad.

En el espectro macabro y criminal, llegué a leer comentarios en foros y blogs sobre atrocidades de parte del productor musical y televisivo contra sus talentos jóvenes femeninos incluso en su misma oficina.

Oficialmente, todo esto era material de programa de chismes, hasta el día de ayer, cuando la principal afectada (Sokol) decidió alzar la voz en el marco del 8M.

De hecho, su declaración  se da luego de que en el confesionario de la república mexicana (el podcast de Yordi Rosado, háganme el chingado favor) se diera otra declaración más de abusos sexuales en la farándula: De Llano admitió haber tenido una relación con la cantante en un jerarquía de poder.

Hay que recordar que él fue su representante y quien tenía la llave de su pertenencia en Televisa y Timbiriche, aspecto no tan recordado con la ola de contenidos sobre sus declaraciones, y donde sospechosamente se dejan de fincar responsabilidades sobre la cadena de mando en la televisora o demás socios corporativos que pudieron poner un alto a un “noviazgo” basado en el abuso y miedo.

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Lo de Sasha es un fallo moral de la colectividad mexicana, del mundo del espectáculo y de una cadena de mando hasta Emilio Azcárraga que permitió dicho abuso sexual.

Y eso es sólo lo que sabemos, en una industria especialmente famosa por su secretismo y pactos machistas. ¿Acaso no nos parece raro que sólo en en industrias más débiles, como radios, agencias de publicidad y música independiente, hubo listas #MeToo?

¿Por qué no hubo #MeTooTelevisa y sí #MeTooAgencias?

El tema de Sasha Sokol, esperemos, debería levantar la conversación para erradicar todos los abusos en el mundo del entretenimiento y sacar a la luz a todos los abusadores sexuales de menores de edad de antaño.

El asunto, recordemos, no se fue sin consecuencias: las conocidas adicciones, crisis y recaídas de la artista pueden rastrearse hasta el momento en que un hombre mayor con poder sobre su ingreso y carrera, decidió abusarla.


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Posdata

Benny Ibarra, amigo y compañero de Sokol en Timbiriche, mostró su apoyo en una nota agridulce. ¿Por? Es sobrino de Luis De Llano. Tampoco había alzado la voz, hasta ayer que la afectada decidió hacerlo.

Vivimos en un México Manchado: por más de 30 años, fue un secreto a voces la relación de un abusador con una menor por cuatro años. Nadie hizo nada. De Llano siguió impune en Televisa.


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