Destruyen selva de Bacalar para ser beneficiarios de programa federal

De manera anecdótica, en México son parte de la cultura popular las historias acerca de ejidatarios/agricultores en diversos sexenios y décadas, que no precisamente han hecho el mejor uso de los apoyos federales. Desde los que se acabaron el suelo por plantar cultivo que estaba en demanda alta (en suelo que justamente se volvería inútil por lo mismo), hasta el famoso mito de aquellos que aceptaban tractores y demás máquinas, para venderlo por algo de efectivo.

Hoy leemos en una nota de SIPSE que Bacalar, una de las regiones ecoturisticas de mayor auge en años recientes (como Holbox), está sufriendo daños irreversibles (como Holbox) debido a la ambición humana por unos pesos de manera inmediata.

Resulta que beneficiarios del programa federal ‘Sembrando Vida’ están destituyendo la selva mediana de Bacalar en Quintana Roo. Dice la nota:

De acuerdo con los habitantes, desde hace una semana están devastando la selva mediana que existe en las parcelas ubicadas cerca de los pozos de agua potable, para lo cual utilizan un tractor que los pobladores identifican como un Caterpillar D8, con el que están arrasando cualquier forma de vida en esa zona.

No es que la iniciativa del gobierno federal tenga por encomienda acabar con ecosistemas, al contrario (uno de sus principios es “respetar la biodiversidad”), pero son las personas quienes están modificando el suelo – afectando a flora j fauna – para que sus tierras sean elegibles y recibir recursos en esta administración. El reporte de SIPSE también expone que podría haber corrupción con las autoridades regionales de Profepa (la delegación local que protege al Medio Ambiente), quienes están haciendo mutis ante el ecocidio.

El dato: Algunos puestos del programa ‘Sembrando Vida’ pagan hasta 29 mil pesos al mes, siendo el objetivo general el contribuir “al bienestar social de las y los sujetos agrarios en sus localidades rurales e impulsar su participación efectiva en el desarrollo rural integral”.

Vía Novedades

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