Perelló “se siente mal” pero no por misógino, sino porque dejará de dar clases

El misógino e infame Marcelino Perelló Valls “se siente mal”, no por los contenidos de su programa de radio o su historial de Twitter, sino por su seguridad y porque dice ser una “presa de linchamiento”.

Los tuits no pudieron ser insertados de manera nativo, debido a que Perelló desactivó su cuenta

En un reporte de El Financiero, el todavía empleado de la UNAM dice que lo que le sucede a él es un reflejo del “estado social, político y cultural en México bastante preocupante. Si alguien es perseguido, acosado o humillado por emitir opiniones, es porque algo no funciona bien”. Perelló lo menciona desde su relativa seguridad como hombre mayor, con seguridad económica y posición de autoridad como profesor, en un país donde se han reportado en promedio cinco asesinatos diarios de mujeres.

Perelló también ha hecho alusión al texto de Ene, una de sus víctimas, que denunció por medio de una carta abierta que la violencia y abuso de autoridad por parte del participante del movimiento de 1968, es algo sistemático y con antecedentes. Lo grave en que en la Facultad no tuvo repercusiones para Perelló. Reporta también El Financiero, que el misógino profesor retomó transmisiones de su programa de radio en espacio por internet, donde afirmó lo siguiente:

“Se me acusa de decir cosas, no hay más acusación; hay una pinche vieja resentida que dice que le pellizqué las nalgas, brincos diera la pendeja, yo elijo las nalgas que pellizco”

Retomamos parte del texto de Ene, el cual reprodujimos en Tercera Vía:

Pero ni Salvador pudo salvarme del pellizcón en la nalga. El abrazo excesivamente, por ponerlo de alguna forma amable, familiar, de un hombre 40 años mayor que yo a quien nunca había visto. Y no pudo frenar el “albureo”. Intenté denunciarlo en la Facultad de Ciencias. Nadie me hizo caso. Li-te-ral-men-te: a nadie le importó. Así que torné a la única opción que me quedaba como posible, denunciarlo por Twitter.

Lo hice. Y encendí su furia misógina. Además del tan pitochico —y que Marcelino disculpe mi uso de una palabra tan vulgar— insulto de femizani, continuó con un tuit donde abiertamente admitió el que me acosó durante ese programa de radio. El día del Perelló Gate mi reacción fue algo así como: ah, bueno, cuéntenme una nueva.

Marcelino Perelló sigue cobrando en la UNAM ya que tiene el cargo de secretario auxiliar de rectoríasecretario general de Museo del Chopo.

La versión del infame académico es que su retiro de las clases es porque la Facultad de Ciencias de la UNAM decidió que por su seguridad, no sería prudente su asistencia. Incluso, Perelló habló de un mitín en su contra con “personas agresivas”.

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