Tribunal de EE. UU. protege como “libertad de expresión” la posesión de material de abuso sexual infantil creado con IA

Un reciente fallo del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito en Estados Unidos desestimó el cargo de posesión de material de abuso sexual infantil generado por inteligencia artificial (IA) contra un hombre conocido como Steven Anderegg.

El caso de Steven Anderegg

En 2024, el Departamento de Justicia presentó cargos contra Steven Anderegg, de Holmen, Wisconsin, por infringir las leyes federales de obscenidad al producir, distribuir y poseer material explícito de menores de edad.

Con el programa IA Stable Diffusion, un popular generador de imágenes con inteligencia artificial, y mediante el uso de prompts y filtros para excluir a adultos, generó cientos de imágenes y videos de menores de edad desnudos o participando en actos sexuales explícitos.

El caso se destapó después de que Meta reportara la transmisión de imágenes sospechosas enviadas por un usuario de Instagram a un menor de 16 años, originando una investigación que vinculó la cuenta con Anderegg. Además de haber enviado algunas de estas imágenes al adolescente, procedió a mandarle mensajes detalladamente de cómo utilizaba la IA para crearlas. 

Como consecuencia, las autoridades registraron su hogar y confiscaron sus dispositivos electrónicos. Fue ahí donde se encontraron la extensa cantidad de material explícito. 

El estado actual de los cargos

En un debate jurídico que empezó desde octubre de 2025 y concluyó hace unos días en 2026, el propio Gobierno de Estados Unidos reconoció que aunque las imágenes encontradas en su computadora eran reales, como no retrataban a ningún niño real ni podían vincularse a una víctima física, no se pueden aplicar los criterios legales que permiten al Estado prohibir la posesión en el hogar para proteger a víctimas físicas de abusos.

Y es completamente justificable bajo la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión. 

El primer fundamento constitucional establece que la Primera Enmienda limita estrictamente el poder del Estado para controlar lo que un ciudadano lee o mira en la intimidad de su domicilio. Entonces, aquí la lógica jurídica es que, al no haber un menor real involucrado en el proceso de producción de la imagen, no existe una víctima física directa a la cual proteger.

De esa manera, mediante un fallo emitido por un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito de los Estados Unidos, el juez John Z. Lee, instó a la Corte Suprema a reconsiderar la sentencia, e incluso afirmando que una persona tiene derecho a poseer en privado material de abuso sexual infantil creados con IA, siempre y cuando el material no represente a una persona real y permanezca en el hogar

La decisión no legaliza la producción de material de abuso sexual a menores por IA, pero confirma que la posesión de este material puede escapar al castigo penal

Aunque el tribunal mantuvo los cargos contra Steven Anderegg por producción y distribución, incluyendo la transferencia de material de abuso a un menor de edad, se desestimó el cargo de posesión de material de abuso sexual infantil generado por IA. Esto evidencia un vacío legal significativo.

¿Qué diferencia tiene que una persona tenga en su posesión privada imágenes o videos de abuso sexual infantil, ya sea generado por IA o no? ¿Una forma representa menor peligro para la sociedad? ¿Una tiene un propósito específico o ambas siguen explotando a las infancias? 

De acuerdo con Riana Pfefferkorn, investigadora de políticas públicas en el Instituto Stanford para la IA centrada en el ser humano, señaló: “Si lo único que puedes hacer es poseer algo en privado, ¿cómo lo obtienes? O lo produces, o lo recibes de algún lugar”, y esto muchas veces orilla a la normalización de poseer este contenido, sin importar cómo lo consigues.

Es una realidad que las leyes vigentes no anticiparon el avance de los modelos generativos, y claramente no saben cómo actuar ante estos casos. Sin embargo, no les quita responsabilidad al ofrecer alternativas y endurecer sus restricciones, para evitar que más casos similares sigan teniendo lugar. 

Hace unos meses unos estudiantes de una escuela privada en Pensilvania que utilizaron IA para crear fotos falsas de desnudos de sus compañeras quedaron en libertad, incluso después de que decenas de víctimas describieran el efecto traumatizante que las imágenes tuvieron en ellas. Ahora, un hombre que admitió poseer material de abuso sexual de menores generado por la IA va a ser protegido por la justicia en Estados Unidos. 

 

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