El ascenso que nunca llegó
Sobre la mediocridad, derechos laborales y una afición traicionada en el fútbol mexicano.
En 2020, la Federación Mexicana de Fútbol suspendió el ascenso-descenso alegando una crisis económica derivada de la pandemia, con la promesa de que sería temporal.
El nuevo modelo imita a las ligas cerradas de Estados Unidos. La Liga MX ya no tiene descenso ni ascenso porque, según los directivos, esto dará “certidumbre a las inversiones” de los empresarios ligados al fútbol, manteniendo el valor de sus franquicias sin estar sujetos al mérito deportivo.
Derechos laborales
Sin ascenso, un jugador de la Liga de Expansión MX no tiene ninguna vía deportiva para llegar a primera división por mérito propio.El valor y la proyección profesional de cientos de futbolistas quedan atados a decisiones de negocio de terceros no a su desempeño en la cancha.
El mérito deportivo deja de ser el criterio para competir en primera división; ahora se compite por comprar una franquicia. Rompiendo así el vínculo entre rendimiento y ascenso profesional, uno de los pilares fundamentales de cualquier deporte de primer nivel en México y en el mundo.
La mediocridad reina
Sin descenso, el mecanismo de disciplina competitiva desaparece. Hay menor presión, menor exigencia hacia jugadores, cuerpos técnicos y directivas, condenando al fútbol mexicano a la mediocridad.
Derechos de las audiencias
La afición paga boletos, suscripciones de streaming y consumen publicidad bajo la premisa de un espectáculo competitivo con méritos deportivos. Cuando el resultado deportivo deja de tener consecuencias, el producto que consume la afición pierde parte de su razón de ser.
¿Qué pasa ahora?
El Mundial 2026 dejó en claro que los países donde se respetan los principios de competitividad deportiva, son los que hacen trascender a sus selecciones. Y, que si alguien sostiene al fútbol mexicano es la afición, esa misma afición que están defraudando.
Desde el sector público y privado se ha alzado la voz en defensa del fútbol y las audiencias. Por ejemplo, Movimiento Ciudadano, a través de Jorge Álvarez Máynez y Clemente Castañeda, han propuesto que regrese el ascenso.