Jóvenes estudian para solventar la gran deuda del gobierno: buscar desaparecidos

Si bien la búsqueda y localización de personas es una obligación del Estado, en México, han sido principalmente las familias de personas desaparecidas quienes han asumido esa tarea. Jóvenes buscan ayudar en esta tarea, con convicción y profesionalismo.

 

No solo las familias buscan

 

El padre buscador Fernando Vargas Manrique aseguró que se debe terminar con la narrativa de que solo las familias buscan. Para tener una búsqueda más profesionalizada, es fundamental el aporte de las universidades en México.

 

Varios jóvenes quieren estudiar las grandes problemáticas que México atraviesa, entre ellas, las distintas violencia, la inseguridad y la crisis de desaparecidos para, así, participar en las posibles soluciones. Frente a la falta de voluntad política y capacidad de las autoridades, las y los estudiantes quieren respuestas, quieren buscar y encontrar. 

 

Las tesis

 

Por ejemplo, en la Escuela Nacional de Ciencias Forenses (ENaCiF), el 40% de las tesis realizadas han sido sobre temas de búsqueda e identificación de personas. Del total de personas egresadas, el 45% está trabajando o ha hecho su servicio social en áreas de búsqueda o identificación.

 

Las tesis de las y los estudiantes giran en torno a distintos temas relacionados con la búsqueda de personas:  antropología física forense, genética, lofoscopía, medicina forense, odontología forense, análisis de voz, así como temas sociales y jurídicos.

 

Las y los jóvenes estudian cómo analizar ADN de restos humanos deteriorados, creación de bancos de voces para la identificación forense, métodos de identificación facial, analizan suelos para encontrar fosas clandestinas o utilizan herramientas para buscar debajo de la tierra.Con la odontología forense investigan cómo los dientes pueden ayudar a estimar la edad, el sexo o la talla de una persona. 

 

Ciencias forenses

 

La carrera de Ciencias Forenses no se pensó para formar buscadores, pero dio herramientas para ayudar en la identificación y localización de personas desaparecidas. Así como plantear estrategias que, aunque no sean definitivas, aportan a la búsqueda.

 

“Las juventudes universitarias pueden proponer nuevos conocimientos que sirvan para una búsqueda profesional y para identificar a las personas desaparecidas de forma eficaz. Muchas de ellas y ellos han tomado las riendas con seriedad, compromiso y ética, pero sobre todo con humanismo y con la enorme convicción de la búsqueda de la verdad”, mencionó la Dra. Zoraida García, directora de la Escuela Nacional de Ciencias Forenses de la UNAM y autora del artículo “Las y los universitarios en la búsqueda e identificación de personas” que inspiró esta nota.

Previo

Rumbo al Ariel 2026: Las voces del despeñadero

Siguiente

Estás en la historia más nueva