Flock, la plataforma de vigilancia que se ha convertido en una herramienta de acoso policial

De las casi 18,000 agencias policiales que existen en Estados Unidos, casi todas utilizan el sistema de búsqueda de personas de Flock con el supuesto objetivo de ayudar a las comunidades a prevenir y reducir la delincuencia. Ningún estado en Estados Unidos cuenta con leyes federales que regulen su uso. 

¿Qué es Flock?

Flock Safety es una empresa privada estadounidense de tecnología y vigilancia que combina la inteligencia artificial, procesamiento de lenguaje natural y herramientas de rastreo en tiempo real. El producto estelar son las cámaras Flock, las cuales están diseñadas para capturar imágenes de vehículos en tránsito, leer matrículas y analizar características visuales para cruzarlas con bases de datos policiales en tiempo real. 

Flock no vende los equipos, sino que los alquila mediante suscripción a departamentos de policía, agencias gubernamentales, asociaciones de vecinos y empresas privadas. Desde 2024, las cámaras Flock se han instalado en más de 4000 ciudades de 42 estados y realiza más de 20,000 millones de escaneos de vehículos al mes

La compañía ha sido respaldada por algunos de los principales inversores de Silicon Valley, y actualmente es la máxima plataforma de vigilancia tecnológica estadounidense. ¿Pero qué pasa cuando los responsables de usar estas herramientas lo utilizan con fines no autorizados, incluyendo el acoso a mujeres?

Agentes policiales utilizan esta tecnología para rastrear a sus parejas, ex parejas o mujeres con las que quieren reunirse

Una investigación de The Washington Post reveló que de al menos 50 oficiales imputados en Estados Unidos por uso indebido de lectores de matrículas para rastrear a personas por motivos ajenos a la labor policial, 46 estaban relacionados con Flock. En más de la mitad de estos casos, la persona rastreada era la esposa, novia, expareja, el nuevo novio de la expareja o una mujer a la que el agente quería invitar a salir. En otros casos, no se lograron especificar los supuestos objetivos de la vigilancia. 

El periódico The Post analizó algunos de estos casos y revisó miles de páginas de documentos judiciales e informes policiales internos. Además, realizó entrevistas con 7 presuntas víctimas, algunas siendo la primera vez que hablaban públicamente sobre sus casos.

Para 2026, se identificaron al menos 28 casos de oficiales que abusaron de Flock y otros sistemas para acechar o acosar a parejas sentimentales anteriores o actuales. Varios de ellos intentaron encubrir el acoso registrando las búsquedas en el sistema mediante justificantes ficticios, clasificándolos como “investigaciones policiales” o “infracciones de tráfico”.

Casos documentados de acoso

En Milwaukee, un oficial ingresó al sistema para buscar a una mujer con la que salía y a su expareja. Fueron registrados 124 y 55 veces, respectivamente, en la que hizo esto, registrándolo bajo “investigación”.

En Louisville, Kentucky, un agente utilizó Flock para rastrear a su exnovia y a sus amigos cientos de veces en dos meses. Terminó siendo acusado de múltiples delitos graves.

Un jefe de policía de Sedgwick, Kansas, utilizó Flock para rastrear los vehículos de su exnovia y su nuevo novio en 228 ocasiones a lo largo de más de cuatro meses, además de usar su vehículo policial para seguirlos.

Georgia, Florida, Texas, Wisconsin y muchos más territorios han sido escenarios de esta práctica, e incluso ha escalado a falsos arrestos y rastreo de mujeres relacionados con su salud reproductiva.

El mal uso de Flock también ocasiona falsos arrestos y la persecución de la salud reproductiva

Tras el reporte de la expareja de una mujer que había abortado, un detective realizó una búsqueda que abarcó más de 83,000 cámaras Flock en todo el país, incluyendo cámaras ubicadas en estados donde el aborto es legal y donde la recolección de esos datos está prohibida por ley.

Por otro lado, una joven de 23 años pasó 13 días en prisión tras ser vinculada erróneamente a un accidente de tráfico donde murieron tres personas. Una cámara Flock registró su vehículo tres millas antes del lugar del accidente dos minutos antes de que ocurriera, ignorando los testimonios de los testigos. Además, varias personas han sido abordadas por la policía por errores de letras o números detectados por las cámaras.

La gran mayoría de las personas vigiladas son mujeres, y varias de ellas afirmaron que la experiencia las dejó sintiéndose violadas y paralizadas. A pesar de los testimonios y casos registrados, a varios agentes se les ha permitido seguir buscando en los datos de Flock después de ser acusados ​​de uso indebido. 

Hasta la fecha, no hay leyes que regulen el uso de Flock.

Previo

¿Dónde quedaron las mujeres en las series?

Siguiente

Rumbo al Ariel 2026: Las voces del despeñadero