Alberto López, quien ha llevado el arte tsotsil a la escena global, ha sido denunciado por 14 artesanas por fraude, abuso y un adeudo de casi 600 mil pesos

Un diseñador textil y promotor cultural ha dedicado su carrera a rescatar y difundir las técnicas ancestrales del tejido y brocado de la comunidad tsotsil en Chiapas, hasta que 14 artesanas lo denunciaron públicamente por fraude, abuso de confianza y un adeudo de casi 600 mil pesos por textiles entregados durante los últimos 5 años.

Su nombre es Alberto López Gómez, originario de Magdalena Aldama, Chiapas que se convirtió en un símbolo global tras fundar la marca K’uxul Pok’ (Prenda Viva). López Gómez alcanzó la cúspide de su carrera en 2020 al presentar sus diseños en la Semana de la Moda de Nueva York y ser invitado a dictar conferencias en instituciones de prestigio como la Universidad de Harvard.

Desde entonces, ha colaborado con casi 200 artesanas de 11 municipios de los Altos de Chiapas, con el objetivo de, según sus palabras, seguir empoderando a las mujeres artesanas y mejorando sus condiciones de vida. 

Sin embargo, actualmente se enfrenta a una denuncia penal por fraude y abuso de confianza ante la Fiscalía de Justicia Indígena de Chiapas, y muchas personas han empezado a cuestionar si su reconocimiento internacional ha sido resultado de una explotación de las creadoras indígenas y la apropiación cultural en los últimos años. 

¿Quiénes lo denuncian y por qué?

Un grupo de 14 artesanas tsotsiles, originarias de los municipios de Magdalena Aldama y San Juan Chamula, señalaron a mediados de marzo de 2026 que López Gómez les debía aproximadamente $572,800 pesos mexicanos, una cantidad que asciende a casi $600,000 pesos mexicanos.

De acuerdo con sus testimonios, el promotor llevaba años exigiéndoles trabajos textiles y ellas se lo entregaban a tiempo, desde huipiles ceremoniales con valor de hasta $10 mil, hasta rebozos, vestidos, gabanes y blusas de diversos precios. Hasta la fecha, no han sido liquidados. 

Mientras que Alberto López Gómez acumulaba atención mediática y reconocimiento público, las artesanas permanecieron en sus comunidades en silencio, ignoradas y explotadas. Entre las denunciantes se lograron identificar a tres artesanas, conocidas como Paulina, Marcelina y Antonia. Cada una de ellas reportan una deuda personal que va desde $93 mil hasta $144 mil pesos, todas por piezas entregadas directamente a López Gómez que exhibía como propios.  

Las artesanas sostienen que el diseñador les llegó a solicitar piezas de manera “urgente”, como un encargo relacionado con la NFL en 2022. “Nos dijo que le urgían las piezas y pedimos ayuda a familiares para cumplir. Llevamos tres años y cuatro meses esperando ese pago”, señalaron a Proceso.

En todo este tiempo, el promotor se ganó la confianza de las artesanas al tener un contacto directo con ellas, al nombrarlas y reconocer su trabajo a nivel internacional, e incluso al hablarles en su lengua materna, el tsotsil, pero tras años de recibir promesas incumplidas y ser ignoradas en llamadas y mensajes, se dieron cuenta que estaban perdiendo mucho más de lo que prometía darles. 

El proceso de la denuncia 

Durante casi 6 años, las mujeres entregaron textiles tradicionales y otras prendas confeccionadas a mano sin recibir el pago acordado. El 15 de diciembre de 2025 se estableció un calendario de pagos que debía concluir el 3 de marzo, pero Alberto López no cumplió con las cuotas acordadas. 

Como respuesta, las mujeres acudieron ante la Fiscalía de Justicia Indígena de Chiapas, acompañadas por intérpretes y representantes legales, para hacer una denuncia formal junto con documentos que respaldan la deuda, incluyendo recibos de entrega, notas de remisión, documentos de crédito y mensajes donde el diseñador reconocía los compromisos de pago.

La defensa de las artesanas ha solicitado que se aplique un interés compensatorio del 2% mensual (o anual, según la interpretación jurídica) sobre el monto reclamado debido al tiempo transcurrido sin el pago. Además, se ha mencionado la posibilidad de presentar quejas ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) para obtener restitución y reparación de daños.

¿Qué ha dicho Alberto López Gómez?

Durante años, ya consciente de la deuda y con reclamos privados, Alberto respondía de forma evitativa con frases como “Te voy a pagar, aguántame” o “Ahorita no puedo, después de la siguiente exposición”.  

Incluso en noviembre de 2025, tras la viralización del caso de Paulina Hernández, que exigía una deuda de $102,000 pesos, terminó depositándole $20,000 pesos por presión mediática.

Hasta el momento, no ha emitido una postura oficial o pública sobre las recientes acusaciones legales de fraude y abuso de confianza, pero ahora está bajo el ojo público. 

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