Pasolini y la visión patriarcal del amor

Encuesta sobre el amor – P.P. Pasolini

Titulo original: Comizi d’amore
Año: 1965
Duración: 90 min.
País de producción: Italia
Dirección: Pier Paolo Pasolini
Guión: Pier Paolo Pasolini
Fotografía: Mario Bernardo, Tonino Delli Colli (B&W)
Idioma: Italiano con subtítulos en Castellano.
Producción: Arco Film

 

 

 

El amor como concepto y experiencia viva, sin duda es un eje fundamental de nuestra existencia. Hoy entendemos y reconocemos la presión de la cultura patriarcal en la definición de nuestra existencia, sobre todo desde la construcción de roles de género. Pero aún cuando las ideologías antipatriarcales han reconocido minuciosamente los mecanismos que dirigen, de manera inconsciente, la forma en la que nos relacionamos afectivamente, lo cierto es que en lo vivencial seguimos confrontando nuestras emociones con la imposición del pensamiento dominante. Lo de Pasolini, en su documental “Encuesta sobre el amor” puede ser fundamental para entender la historia que ha definido nuestra concepción del amor, el despliegue de nuestra sexualidad y sobre todo para identificar en un estado casi puro la mentalidad patriarcal.

Micrófono y cámara en mano, Pasolini filmó este documental en 1963, buscando reflejar la mentalidad italiana con respecto a la sexualidad y a las relaciones amorosas entre sus compatriotas. Como en la totalidad de libros y films de Pasolini, Comizi d’amore (Título original del documental) es atravesado por la  presencia física y por los modos de reaccionar afectivamente. Para ello el film recoge los gestos, las risas y las respuesta de individuos pertenecientes a distintos contextos. En este viaje circular que recorre Italia de norte a sur se habla del amor, de la sexualidad y de los aspectos identitarios que tales manifestaciones promueven. No importa si es Ungaretti, Moravia o un grupo de niños quienes se expresan, lo importante es “la buena voluntad” de hablar, de balbucear, de decir.

En este curioso y audaz documental, Pasolini hace preguntas sobre todos los campos de la sexualidad a personas de todas las edades y condiciones sociales. Niños, amas de casa, mujeres trabajadoras, ancianos, burgueses de la ciudad y campesinos hablan sobre la virginidad, la emancipación de la mujer, la prostitución o la homosexualidad. El director muestra las diferencias entre la Italia del norte y la del sur y la mayor libertad relativa de la que disfruta la mujer que trabaja en el norte respecto de la campesina siciliana, que no puede salir a la calle si no es acompañada de su padre o su hermano. Pasolini introduce también polémicas que hoy en día siguen vigentes, como la de la prostitución (que hoy más allá de la posible libertad de elegirla como un medio de sostén económico, se sostiene por dos condiciones claramente deletéreas para la dignidad humana; la miseria y la misoginia) y la relación entre sexualidad y el acompañamiento afectivo.

El entrevistador, lejos de la neutralidad, deja ver su punto de vista contrario a la legalización de los prostíbulos o favorable a la del divorcio. La homosexualidad masculina se ve como un gran tabú para todos los entrevistados y la femenina permanece invisible, no hay ni siquiera la menor referencia a ella; Pasolini está comprensiblemente limitado por el contexto de su época, uno donde se preparaba el terreno de la revolución sexual y el despliegue teórico que inevitablemente le seguiría. Es por esto que no plantea abiertamente la cuestión del uso de anticonceptivos, limitándose a hablar en general de la libertad sexual, sobre todo para las mujeres, y sin olvidar que el sexo no es un mundo aparte y la libertad en ese campo está muy vinculada a la independencia económica y al disfrute de derechos en otros aspectos de la vida. Las preguntas a unos y otros se intercalan con opiniones y disertaciones de amigos intelectuales del director, el cual, fiel a sus ideas marxistas, no deja de atacar, de forma rotunda aunque no airada, al capitalismo y a la moral burguesa.

“Encuesta sobre el amor” no pretende tener un valor riguroso ni estadístico, ni siquiera ofrece datos sobre las respuestas mayoritarias de los entrevistados. Además la mayor parte de ellos responden sin ninguna intimidad delante de su familia, amigos y una gran multitud de curiosos en una época en la que la gente estaría mucho menos acostumbrada a las cámaras. Esta informalidad no le quita, sobre todo una vez pasado el tiempo, un gran valor como testimonio de cómo se abordaba la cuestión erótica en los años 60, precisamente unos pocos años antes de la gran revolución sexual.

ENLACE PARA VER LA ÚNICA VERSIÓN EN ESPAÑOL DISPONIBLE EN LÍNEA —> Cortesía de Naranjas de Hiroshima

_____

_____

 

Previo

Lunes de risas

Siguiente

De la elección ciudadana al gobierno ciudadano

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *