Tenemos que hablar de Fritz. La primera película animada para adultos, clasificación “X”.
Fritz tiene una vida de excesos: orgías marcadas por el consumo de drogas, roba armas a policías corruptos, prende fuego a su universidad, se involucra en una revuelta étnica y hace estallar una central eléctrica. Se trata de un gato y es el protagonista de la primera película animada para adultos. Décadas antes de algo como South Park.
“Fritz: The Cat” fue estrenada en 1972. Dirigida por Ralph Bakshi, un historietista de culto legendario. Bakshi rompió con el molde de Disney al adaptar tres cómics de Robert Crumb en una animación cruda. Metía en poco metraje más escenas de sexo explícito y violencia sangrienta que casi cualquier película de acción real.
Nueva York en los sesentas
Fritz, ansioso por pertenecer a algo, se lanza al caos de la Nueva York de los años 60 entre fiestas, política y rebeldía, y acaba atrapado en disturbios y situaciones cada vez más absurdas. Su búsqueda de libertad es un retrato de una generación que quería derribarlo todo.
Posiblemente lo más escandaloso de “Fritz the Cat” es que Crumb nunca quiso la película. Se negó a ceder su obra a Hollywood, pero los productores descubrieron que su esposa tenía poder legal y ella firmó por él. Crumb quedó horrorizado con el resultado.
Fritz, superestrella
Crumb respondió ese mismo año con “Fritz the Cat, Superstar”, una sátira que muestra al gato como una celebridad insoportable de Hollywood, con un ejecutivo despreciable inspirado en Bakshi. Después no volvió a dibujar al personaje, esperando frenar así su explotación comercial.
Fue un éxito absoluto en taquilla, con un pequeño presupuesto, de menos de un millón de dólares. Se convirtió en la película de animación independiente más taquillera de la historia.
La película demostró que la animación también podía ser para adultos, cambió la industria y probó que se podía triunfar al margen de los estudios tradicionales. Con toda su crudeza, Fritz puso sobre la mesa problemas sociales de Estados Unidos que no han desaparecido: relaciones étnicas, desigualdad y la brutalidad policial. Los críticos la tacharon de degradante y pornográfica; los fans la defendieron por ser cruda y real.
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